sábado, 28 de agosto de 2010

Los Kirchner embisten a la prensa argentina

Con la pareja presidencial argentina, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, nunca se puede saber qué ocurra. Al menos en cuanto al primero, mientras con un ojo mira a sus opositores, con el otro apunta a las medidas para someterlos. Es así como el matrimonio porfía en imponer recortes a la libertad de prensa, sobre todo a raíz de los cuestionamientos a su incapacidad para gobernar, a la corrupción galopante y a su enriquecimiento ilícito.

El enfrentamiento que durante tres años ha protagonizado la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, con los medios de comunicación de su país y especialmente con el diario Clarín, tuvo por estos días otros dos alarmantes capítulos. En el primero, el gobierno austral revocó la licencia de Fibertel, una empresa proveedora de Internet con más de 1,2 millones de suscriptores que pertenece al conglomerado de medios, por supuestos vicios en una fusión con otro operador.

Pero la embestida más brutal fue emprendida por la propia mandataria. El pasado martes, en Buenos Aires, presentó un reporte oficial de más de 400 páginas en que se acusa a los dos medios escritos más influyentes de Argentina, Clarín y La Nación, de aliarse hace tres décadas con la dictadura militar de ese entonces para tomar el control de Papel Prensa, la única fabricante de papel periódico del país y proveedora de 170 diarios locales. Según Fernández, los antiguos dueños de la empresa fueron forzados a vender sus acciones a ambos rotativos -Clarín tiene hoy el 49 por ciento, La Nación, el 22 y el Estado, el 27 por ciento-. Con este informe en mano, el Ejecutivo anunció medidas que podrían desembocar en la toma de las acciones por parte del Estado. Y quien controla la materia prima controla la información.

El matrimonio Kirchner -Cristina, la mandataria, y Néstor, el ex presidente y actual diputado y secretario de Unasur- eleva así a un nivel casi delirante su pelea con la prensa al acusarlos de crímenes de lesa humanidad contra los Graiver, familia originalmente propietaria de Papel Prensa. Pero los registros muestran que la transacción comercial no solo fue legal y pública, sino que se llevó a cabo cinco meses antes de que los militares desataran su persecución contra los empresarios. Además, el mismo día en que el Gobierno revelaba los ataques, dos miembros del clan, Isidoro y María Sol Graiver, negaban las acusaciones de la Casa Rosada y ratificaban que la venta de sus intereses se realizó en completa libertad y sin presión alguna.

Desde que los medios de comunicación rechazaron el manejo oficial de la crisis del sector agrario, el Ejecutivo no ha cesado en sus ofensas verbales ni en el empleo del aparato estatal para asediarlos. El cierre de la proveedora de banda ancha, el sumario contra otra empresa de televisión por cable y las denuncias de complicidad con la dictadura para comprar Papel Prensa se enmarcan en un sistemático plan desde la Presidencia para intimidar, demonizar y desmantelar a varios grupos mediáticos, en especial a Clarín.

Los recientes ataques se suman a la aprobación de una ley de medios que restringe la propiedad y despedazaría a este conglomerado, hoy suspendida por decisión judicial. Pero, además, hay que mencionar la revocación de los derechos de transmisión del torneo nacional de fútbol, la abusiva redada de la administración de impuestos contra la sede del diario y un bloqueo temporal del sindicato de camioneros de las plantas de ambos periódicos.

Semejante movilización del poder ejecutivo argentino es una amenaza profunda a la libertad de prensa en toda América Latina. Iniciativas legislativas para controlar el papel periódico, investigaciones judiciales, programas en los canales de propiedad estatal, comisiones de regulación empresarial y órganos de vigilancia se cuentan dentro de las armas que la administración ha usado contra lo que el ex presidente Kirchner llama "dictadura mediática". Aprovechándose del gran tamaño y poderosa facturación de Clarín, así como del dolor que aún producen los años de la dictadura, la Casa Rosada quiere untar de un falso barniz de democratización un asalto feroz contra las conquistas que a la sociedad argentina le costaron tanto recuperar.

Editorial de El Tiempo, de Bogotá, 28 de agosto de 2010.

http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/los-kirchner-embisten_7882606-1

miércoles, 18 de agosto de 2010

Aumenta la censura en Venezuela


CARACAS, agosto 18 de 2010. Dos días despuès de haber denunciado la acumulaciòn de cadáveres en la morgue de Caracas, el influyente diario 'El Nacional' dejó en su edición espacios en blanco con la palabra 'censurado' en letras rojas.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó este miércoles que "el país exige respeto" ante lo que calificó de "pornografía" de los medios privados locales, a los que una corte ordenó "abstenerse" de publicar fotos de violencia o sangre.

Durante un consejo de ministros, Chávez mostró la primera página del diario estatal 'Correo de Orinoco', que publicó informaciones referidas a las protestas de los médicos que trabajan en la morgue de Caracas por la publicación en dos diarios privados de una foto de cadáveres amontonados en una de sus salas.

"El país pide respeto", expresó el mandatario al apoyar las quejas de los funcionarios de la Morgue de Bello Monte, la única de Caracas, organismo que ha centrado la opinión pública desde el pasado viernes, cuando el diario 'El Nacional' publicó la foto.

Este miércoles también, editores y el gremio de periodistas venezolanos criticaron la medida judicial que prohíbe a dos diarios caraqueños publicar fotos de muertes y violencia, y la calificaron de "absurda" y "censura previa".

Un tribunal de Caracas ordenó el martes la aplicación de esa medida después de que la Defensoría del Pueblo denunció que la publicación, el viernes pasado en la primera página de 'El Nacional', un diario muy crítico del Gobierno, de una foto de cadáveres en la morgue de Caracas, afectaba a los niños y a los adolescentes.

Eleázar Díaz Rangel, editor del diario 'Últimas Noticias', de Caracas, considerado próximo al Gobierno, tildó de "absurda y sin sentido" la "medida preventiva innominada" dictada por la corte de protección de niños y adolescentes contra los diarios 'El Nacional' y 'Tal Cual', que también publicó, el lunes, la misma imagen en su portada.

La medida judicial señala además que "todos los medios impresos" deben "abstenerse de realizar publicaciones de imágenes" de hechos "violentos (...) que de alguna u otra forma vulneren la integridad psíquica y moral" de los menores mientras el tribunal decide sobre la causa, es decir, durante un mes, resaltó Díaz Rangel.

"Aunque sea por un mes se está estableciendo un mecanismo de autocensura (...) Por primera vez desde 1999 el Estado venezolano da motivos a que se le señale como restrictivo de la libertad de informar", expresó Díaz Rangel en un editorial este miércoles.

A su juicio, la medida judicial es "innecesaria", ya que "no tiene aplicación en la mayoría de los medios" locales que, "por normativa ética", no publican ese tipo de imágenes.

Díaz Rangel señala como "una prueba de la falta de sentido de esa sentencia" que el tribunal "limita la medida a un mes", por lo que se pregunta "cómo interpretar" la cuestión y "por qué a partir del 17 de septiembre se pueden publicar gráficas de contenido violento".

Por su parte, el editor de 'Tal Cual', el opositor Teodoro Petkoff, afirmó que la publicación en ese diario de "la terrible imagen de la morgue" fue un acto "claramente político" y de "desobediencia civil" ante la conducta, a su juicio, irresponsable del Gobierno frente a la violencia que azota al país suramericano.

Petkoff, ex ministro de Planificación y ex guerrillero, argumentó que en el diario que dirige no existe la llamada 'página roja' y que "nunca" ha practicado "el periodismo asociado con los hechos de sangre".

En su opinión, "era previsible" que el "poder" actuara en contra de los medios y tratara "de matar al mensajero" en vez de "prestarle atención al mensaje", porque, argumentó, el "objetivo" último del Ejecutivo sería limitar "la libertad de expresión".

"Desbordados por la delincuencia, sin planes prácticos y eficientes para hacerle frente, el Gobierno da palos de ciego y extrema el idiotismo de sus planteamientos públicos sobre el tema", añadió Petkoff.

Asimismo, el Colegio Nacional de Periodista (CNE) expresó en un comunicado divulgado este jueves que la medida judicial que prohíbe al menos durante un mes publicar fotos de violencia "puede generar autocensura" en los medios afectados.

El Colegio criticó que en este caso "se utilice una causa noble como lo es la protección de los menores de edad como una excusa para silenciar a los medios" locales.

La polémica imagen, tomada por un fotógrafo de 'El Nacional' en diciembre del 2009, según asegura el diario, muestra varios cuerpos semidesnudos y desnudos, ensangrentados y amontonados en las mesas y el piso de la morgue de Caracas, la única de la capital.

'Espacio en blanco'

El diario venezolano 'El Nacional' acató el fallo del tribunal y optó por dejar en su edición de este miércoles espacios en blanco que llenó con la palabra "censurado", desplegada en letras rojas.
"Estamos censurados, esto es inconstitucional y atenta contra la libertad de expresión", protestó Miguel Henrique Otero, editor de 'El Nacional' en una entrevista radial este miércoles en la mañana.

El fallo del tribunal 12 de Caracas, emitido el martes, prohíbe a este diario "la publicación de imágenes, informaciones y publicidad de cualquier tipo con contenido de sangre, armas, mensajes de terror, agresiones físicas que aticen contenidos de guerra y mensajes sobre muertes y decesos".

"Si aquí hubiese una foto, usted vería a un padre llorando por un hijo que ya no tiene", muestra la leyenda de la fotografía de primera página del 'El Nacional' que no publicó y cuyo espacio llenó desplegando la palabra "censurado".

La página de sucesos del diario, totalmente en blanco, despliega también un gigantesco "censurado" en letras rojas.

Todos los sondeos coinciden en que la inseguridad es la mayor preocupación de los habitantes de Venezuela. Sólo en Caracas hay unas 50 muertes violentas cada fin de semana y en todo el país los asesinatos superaron los 16.000 en el 2009, según cifras extraoficiales que convierten a Venezuela en el país más violento de la región.

CARACAS (AFP-Efe)

lunes, 16 de agosto de 2010

El envenenamiento del lenguaje

La excesiva diferenciación entre ellos y ellas, presidente y presidenta, niños y niñas, todos y todas, nos puede convertir en brutos y brutas.

Locura furiosa se ha apoderado de muchos escritores y columnistas (y también de columnistos y escritoras), y hasta de ciertos curas (y algunos curos). “Todos y todas” (padre Llano, EL TIEMPO, 29/5/10), “colombianos y colombianas” (la izquierda enfermiza), y otro sinnúmero de ridiculeces semejantes son cosa cotidiana. Muchos ignoran que el envenenamiento de la lengua se produce con este lenguaje sexista, que pretende incluir antes que excluir.

Sexista, digo, porque la introducción de estos vocablos excluye los universales e incluye el sexo como categoría dialéctica y convierte a sus hablantes en ignorantes de postín. Ocurre algo parecido con vocablos como “presidente” y “presidenta”, ignorando también que todas las palabras terminadas en “ente”, como consecuENTE, hacen referencia al “ENTE”, y que el ente es un universal que no admite “ENTA”, como “presidENTA” o “consecuENTA”, en referencia al sexo femenino.

Tales son las razones que hacen de este peculiar lenguaje sexista, discriminatorio y craso, algo que los colectivos feministas y similares quieren, precisamente, evitar con su uso abusivo y ridículo. Claro que muchos (y muchas) se escudan en que se trata de “ganar la confianza de los lectores, a través del respeto por su inteligencia” (Yolanda Reyes, EL TIEMPO, 31/6/10), para acto seguido espetar que se debe promover “la concepción de niños y niñas deseados y deseadas”, construcción horripilante, que sí irrespeta la inteligencia de los lectores, pues nadie a quien yo conozca puede pensar que no hay entre los niños deseados ninguna niña que no lo sea. ¡Que bajeza gramatical! ¡qué supremo irrespeto a la inteligencia del lector! ¡qué falso igualitarismo!

Pero existen, aparte de la supina ignorancia y rebajado estilo, causas más profundas y significativas para incurrir en semejantes abusos lingüísticos: la introducción a una nueva Era humana, adonde nos conducen como a borregos idiotizados por la moda y por las teorías de género: “…hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino” (Judith Butler).

Ocurre que “el hombre” es un género que incluye a la mujer, pues se puede hablar del “hombre sobre la tierra” y mientras así se habló, antes ninguna mujer se consideró menospreciada o excluida (Eva incluida). Tampoco los hombres se sintieron jamás excluidos porque se denominara “persona”, en femenino, a su ser constitucional. Sólo el feminismo más exacerbado pudo formar un combate donde ni siquiera podía hacerse una escaramuza.

Claro que el género puede descomponerse en dos piezas, por lo que también podría hablarse del género masculino y del femenino, de la misma manera que el género embarcaciones se puede descomponer en barcos y botes o en canoas y balsas.

Se entiende, sin embargo, que ambos géneros, el masculino y el femenino, pertenecen a uno mayor, el “humano”, mucho mayor aún que “el hombre”, que contiene los anteriores. Entonces, cuando genéricamente se habla del “hombre” o de “lo humano”, los dos sexos están incluidos. Hasta un niño en uso de razón lo puede entender, como cuando se le dice: “Sal a la calle y diles a los niños que entren”. El niño jamás habrá de entender que es sólo a los varones, excluidas las mujeres, a quienes hay que decirles que se entren. Usando el sentido común dado por la naturaleza, el chico habrá de comunicar el mensaje a todos, niños y niñas. Claramente distinguirá el género sin que ninguna feminista tenga que darle instrucciones al respecto, ni deberá asistir a un curso acelerado de no-discriminación dictado por una agencia de las Naciones Unidas ni acatar una regulación Distrital para entenderlo.

Tampoco un adulto sentirá ofensa alguna porque se diga “la persona humana”, pues difícilmente reclamará para sí el derecho a que se diga “la persona y el persona humana y humano”. Esto sería tanto como suponer que se debe objetar que el órgano viril deba denominarse exclusivamente en masculino, cuando todos sabemos que existe mayoría de denominaciones femeninas que lo describen. Ningún hombre se siente afectado por esto.

Lo que salta a la vista es que de lo que realmente se trata es de declarar una guerra, de crear un conflicto de competencias lingüísticas, sociales, antropológicas y aun burocráticas, porque, tras estos términos, muchas feministas esconden las aspiraciones a una especie de ginecocracia que les otorgue la mitad del poder en las administraciones públicas. Intentan eliminar el sentido común, desnudar al hombre de todo aquello que, en sola apariencia, pudiera sospecharse discriminatorio hasta alcanzar, como alguien dijera, una "paridad obstétrica" (Fernando Sánchez Torres, EL TIEMPO, 9/2006).

Pretende dicho combate llegar a demostrar, por la fuerza de las presiones políticas y del cabildeo de poderosas organizaciones feministas, y no por la vía científica, que el hombre y la mujer son absolutamente iguales, y que lo son en toda circunstancia genética, social y psicológica. Tal disparate ha llegado al extremo de escribir documentos en el que se pone un asterisco (*) para eludir y socavar la determinación genérica del lenguaje. Debilitada la fibra cristiana de la sociedad, se ha hecho fácil tarea suplantar al legislador con sentencias constitucionales sexistas, que destruyen los fundamentos de la familia heterosexual, el matrimonio y, por ende, el sexo mismo. De allí que ahora se pueda reclasificar al hombre y a la mujer como especies transgenéricas que superan el “arcaico” concepto de sexo, verdadera revolución cultural y conceptual.

Para las feministas, el sexo no está dado por la naturaleza, sino por la sociedad que se ha empeñado en una discriminación de género. Por eso se envenenan las lenguas que tienen el femenino y el masculino en sus vocablos, como en el caso del español. Más difícil lo tienen las feministas con el inglés, o el alemán, idiomas que generalmente no distinguen entre lo uno y lo otro, porque, ¿cómo se diría en femenino la palabra children, o this child para referirse a un niño o a una niña? ¿O cómo se haría para persuadir a los ingleses que al referirse al barco (she, the boat) no lo interpreten como femenino, sino como masculino, como es el caso del español? En esta lengua se les hace necesario inducir a creer que el sexo está radicalmente separado del género y que todas estas ridiculeces y fealdades idiomáticas son, en realidad, formas más humanísticas de incluir lo que desde el amanecer de los tiempos se entiende como incluido; si esto se logra, entonces ya queda mucho más fácil inducir a que se crea que el pene masculino y la vagina femenina son meros accidentes genéticos que nada tienen que ver con la diferenciación de la especie humana en hombres y mujeres. Tal es el sesgo sexista del lenguaje artificialmente inducido.

¿Seremos tan brutos y brutas, estúpidos y estúpidas, para definitivamente ceder a tan extravagantes pretensiones? (Parece que sí, según se oyen los discursos de los políticos y las políticas, los curas y los curos, los columnistas y los columnistos.)

Tomado de El Tiempo, de Bogotá, domingo 11 de julio de 2010. Por Pablo Victoria.

domingo, 6 de junio de 2010

El poder cerebral de la TV

La mejor prueba del gran poder que tiene la televisión es que ella nunca se ve forzada a cuestionar lo que hace. Hay excepciones, por supuesto, y aquí me voy a referir a una de ellas. No, claro, no es en Colombia donde eso ocurre; me refiero a una emisión especial, denominada “La zona extrema” y transmitida la semana pasada por la cadena francesa TF2, en la cual se hizo una adaptación del célebre experimento sobre la sumisión, de Stanley Milgram.

El experimento de TF2 fue así: ochenta individuos, seleccionados al azar, fueron invitados a participar, cada uno por su lado, en una especie de juego-reality en la televisión. En dicho juego había un concursante que debía memorizar una información y luego responder a unas preguntas hechas por quienes fueron invitados. El concursante estaba sentado en una silla eléctrica y el papel del invitado consistía en impartir una descarga cada vez que la respuesta era errada. Al principio las descargas eran pequeñas, pero iban aumentando a medida que las equivocaciones se acumulaban. En realidad, el concursante era un actor y no había tales choques eléctricos, pero el invitado estaba convencido de que todo era real: el público, el animador del juego, el concurso y por supuesto el pobre tipo sentado en la silla eléctrica, el cual gritaba de dolor y pedía que suspendieran el juego. Resultado: el 80 % de los invitados llegó hasta el final de la punición, es decir, hasta impartir 480 voltios, una descarga que puede llegar a ser mortal. (En el experimento de Milgram, hecho en un contexto muy diferente, solo el 62% de los invitados llegó hasta el final).

Una vez terminada la presentación del experimento, la emisión de TF2 estuvo dedicada al debate sobre la televisión. Para Christophe Nick, director y creador de la emisión, los resultados prueban el poder que tiene la tele para domesticar a la gente. Otros, en cambio, consideraron que si bien el experimento muestra la manipulación que existe en los llamados TV-realities, no dice mayor cosa sobre la sumisión del simple televidente.

A mi juicio, el mérito de “La zona extrema” no fue el de haber presentado la prueba reina de la manipulación que ejerce la televisión (otros estudios lo han hecho y quizás mejor), sino el de haber puesto a discutir a todo el país sobre la televisión y sus efectos.

Hoy nadie duda del poder enorme que tiene la televisión. Un poder que consiste en captar la atención de millones de personas durante buena parte de su vida cotidiana (se calcula que, en promedio, un francés que vive 80 años, pasa más tiempo de su vida frente a la televisión que en la escuela y el colegio juntos). Quien mejor ha descrito ese poder es Patrick Le Lay, un antiguo empresario de una cadena privada de televisión en Francia, quien alguna vez dijo que su negocio con Coca-Cola consistía en venderle “tiempo de cerebro humano disponible” a la embotelladora.

¿Qué hace la televisión con ese tiempo cerebral disponible? Esta es la gran pregunta que todas las sociedades, incluyendo a la nuestra, por supuesto, deberían plantearse.

Noam Chomski dijo alguna vez que lo primero que debemos hacer los ciudadanos es cuidar de nuestro cerebro. “Si tuviéramos un buen sistema educativo —decía—, nos darían cursos de autodefensa intelectual”.

En el país hay que empezar por ahí; es decir, por valorar el cerebro de los colombianos; sólo así podremos lograr que algún día la televisión esté dispuesta a cuestionar lo que hace.

Por Mauricio García Villegas, profesor de la Universidad Nacional e investigador de Dejusticia.

Sábado 27 de marzo de 2010.
http://www.elespectador.com/
http://www.elespectador.com/columna195313-tiempo-cerebral-disponible

martes, 18 de mayo de 2010

Carlos Villar Borda (1926-2010)

El maestro Carlos Villar Borda durante sus últimos meses. Foto tomada de El Tiempo.

A los 84 años se apagó en Bogotá la vida de uno de los más eminentes periodistas colombianos y de habla hispana: Carlos Villar Borda. No obstante haber sido encendido crítico del indiscriminado empleo de los adjetivos, por considerar que atentaban contra el rigor informativo, el maestro se lleva consigo todo un arsenal de ellos: objetivo, minucioso, investigador, riguroso, aplicado, responsable, versado, profundo, ecuánime, preciso, infatigable, porfiado en la búsqueda de la verdad, respetuoso, desvelado por la ética, sensible al manejo del idioma, estricto en el deber ser y hacer, y otros muchos que resumen su filosofía y su obra.

Su auditoría a los artículos de sus más cercanos colaboradores, como acontenció en el diario El Tiempo de Bogotá durante los años '70, puso en jaque a muchas de las plumas más leídas del periódico, inclusive al precio de que, para merecer la luz pública, muchas notas, noticias y crónicas debieron haber sido reescritas varias veces, cuando no condenadas a la papelera.

Durante su gestión como Coordinador de Redacción del rotativo, que por aquellos años tenía su sede en la Avenida Jiménez con Carrera 7a., estableció un boletín diario que circulaba dentro del periódico y en el cual no sólo formulaba principios de ética, redacción y responsabilidad, sino que incluía aquellos errores de enfoque, estilo, tratamiento de las noticias y modos del lenguaje que menoscaban la filososofía periodística.

Las pautas establecidas a lo largo de su gestión permitieron a El Tiempo ofrecer una calidad periodística impecable desde todo punto de vista: presentación, contenido, dinámica, etc., que las nuevas generaciones de la Casa Editorial no alcanzaron a heredar.

Compañeros y discípulos de entonces recuerdan la figura señorial del maestro, su emblemática gabardina inglesa, su chaleco y corbatín, su infaltables pipa y paraguas, sus modos austeros en el trato, la agudeza en el humor y su manera de asentir frente a un trabajo de redacción. Bastaba un movimiento suyo de cabeza aprobando un texto para que el respectivo reportero lo entendiera como todo un triunfo, como una lección aprendida.

Cuando se produjo su vinculación con El Tiempo, en 1974, Roberto García-Peña desempeñaba la dirección del diario. Los hermanos Enrique y Hernando Santos Castillo eran los jefes de redacción. Entre otros, a la planta de periodistas pertenecían Ismael Enrique Arenas (judiciales), Tomás Gama (internacionales), Isaías González, Héctor González, Héctor Sánchez Parra, Gonzalo Castellanos, Germán Castro Caycedo, Alegre Levy, Sylvia Jaramillo de Quiñónez, Julia Brociner de Milewicz, Gloria Valencia Diago, Rosita Mora, Daniel Samper Pizano, Pilar Tafur, Nora Parra, Julio Roberto Bermúdez, Martha Valenzuela, Darío Restrepo, Killian Guarín, Gabriel Gutiérrez, Andrés Alzate, Kilian Guarín, Octavio Quintero, Javier Ayala, Henry Maldonado, Alejandro Moya, Enrique Santos Calderón, Santiago Pardo, Lucas Caballero Calderón (Klim), Abel Rodríguez, Gloria Helena Rey, María Eugenia Martínez, María Luisa Chávez, Claudia Turbay de Granja, Rogelio Echavarría, Germán Salgado, Rodrigo Sangiral, Eliécer Ortega, El Mono López, Guillermo Pérez Téllez, Félix Marín Mejía, René Pérez, Guarino Caicedo Cáceres, Óscar Tafur, Rodrigo Palacios Mejìa, Lucrecia Jaramillo, Humberto Jaimes Cañarete (Jefe de Deportes) y su staff de colaboradores, Rafael Matallana Rivera, Camilo Tovar Ramos, Jaime Ortiz Alvear, Hernán Peláez Restrepo, Guillermo Fulleda Cárdenas y Víctor Rosas Aguilar.

Mensaje del CPB

"El Círculo de Periodistas de Bogotá lamenta el fallecimiento del ilustre periodista Carlos Villar Borda, acaecida en la capital colombiana, a sus 84 años, tras prolongada enfermedad pulmonar.

Villar, uno de los testigos más versátiles de la historia latina de los últimos 60 años desde la prensa, fue pionero del periodismo colombiano en el concierto internacional, corresponsal en la Casa Blanca, corresponsal itinerante en más de 30 países, director en la United Press International (UPI), de 6 juegos olímpicos y otras tantas competencias panamericanas y campeonatos mundiales de fútbol.

Cubrió la mayor parte de los golpes de Estado que caracterizaron la inestabilidad política de América Latina entre los años 50 y 80; también, la invasión norteamericana a Cuba y la incursión de esa misma potencia en República Dominicana, y numerosas conferencias de la Organización de Estados Americanos, OEA.

Transmitió igualmente la masacre estudiantil del 68 y la muerte del Che Guevara, entre muchos otros acontecimientos, suceso este último sobre el cual escribió 2 de 5 libros. Dos son sobre el General Rojas Pinilla e Ismael Pérez Pazmiño y, el último, "La pasión del periodismo", una escuela de vida sobre la profesión, de invaluable contribución para historiadores y nuevas generaciones, bajo el auspicio, como merecidísimo reconocimiento a su vida y obra, de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano.

Fue Coordinador de Información de El Tiempo (cargo hasta entonces solo reservado para los Santos, los propietarios) y director de sus Lecturas Dominicales; modernizó El Universo, el primer diario de Ecuador, fundó la facultad de Periodismo de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, auspició la creación de escuelas de periodismo en El Universo y El Tiempo, e hizo varios manuales de estilo para diversos medios.

Miembro de una familia bogotana de intelectuales, de sus seis hermanos sobreviven María Luisa, Beatriz, Alberto y Leopoldo. De su primer matrimonio, con Olga Riviere deja 4 hijos: Carlos, Ximena, Corina y Marcela, y del segundo, con Jeannette Stein, un hijo: Felipe.

En menos de dos años partieron tres hermanos: Luis, Julia y Carlos Julio Villar Borda.La vida y obra de Carlos Villar Borda lega un patrimonio de rectitud, independencia, eficiencia y objetividad ejemplares, para los aspirantes a seguir una profesión con ética, entrega sin horario por la verdad y el bien común.

El CPB expresa a su muy querida familia, allegados y amigos su profundo sentimiento de condolencia, los acompaña y abriga con su solidaridad absoluta, y rinde homenaje a la memoria del eminente e ilustre colega exaltando su nombre como ejemplo excepcional del periodismo colombiano".

Versión de El Tiempo

A los 84 años murió ayer en Bogotá el periodista Carlos J. Villar Borda, quien por más de 50 años se destacó como uno de los más reconocidos profesionales colombianos en América Latina.
Miembro de una familia de periodistas e intelectuales, Villar Borda estuvo vinculado a los principales medios de comunicación de Colombia, América Latina y Estados Unidos. Comenzó muy joven su profesión, de la mano de su padre, quien durante muchos años fue director de la oficina en Bogotá de la Associated Press (AP).

Se vinculó en los años cincuenta a la United Press International (UPI), que curiosamente era la principal competencia de la agencia noticiosa, que dirigía su padre. Allí hizo una brillante carrera de más de dos décadas. Primero fue corresponsal en Colombia y en los años 60 fue trasladado a Washington, donde ejerció la corresponsalía en la Casa Blanca para los asuntos latinoamericanos.

Su amplio conocimiento del continente fue aprovechado por la UPI para cubrir importantes acontecimientos regionales, como la guerra civil en República Dominicana y la intervención estadounidense en ese país en 1965; los cinco ascensos y cuatro derrocamientos del presidente ecuatoriano José María Velasco Ibarra; el golpe de Estado de 1953 en Colombia y los accesos de los militares al poder en Suramérica entre los años 50 y 70.

Cubrió para América Latina muchas de las más agitadas asambleas de la Organización de los Estados Americanos (OEA), entre ellas aquella histórica en la que se decidió la exclusión de Cuba del sistema interamericano. Coordinó el cubrimiento para todo el mundo de la visita del papa Paulo VI a Colombia en 1968, y cubrió en 1967, en Bolivia, la muerte del guerrillero Ernesto 'Che' Guevara, de quien escribió dos libros biográficos.

Prácticamente sin haber ido nunca a un estadio, coordinó para el Departamento Latinoamericano de la UPI el cubrimiento de seis Olimpiadas, seis Juegos Panamericanos y cinco Campeonatos Mundiales de Fútbol. Eran famosos sus memorandos en que explicaba a los corresponsales cómo debían escribir una crónica de béisbol.

A su retiro en 1974 como Vicepresidente de la UPI para América Latina, fue nombrado Coordinador de Redacción de EL TIEMPO, cargo equivalente a una jefatura de Redacción que sólo habían ejercido los hermanos Enrique y Hernando Santos.

Fue implacable crítico de la mediocridad y firme defensor de la ética y de la independencia. Una vez retirado del diario bogotano, en 1978 asumió la asesoría editorial y de Producción del diario El Universo, de Guayaquil, donde desarrolló una profunda transformación.

Tras volver a Colombia, en la década de los 90, fundó y dirigió la Escuela de Periodismo de EL TIEMPO, donde se prepararon muchos periodistas del diario, varios de los cuales ocupan hoy destacadas posiciones en la redacción de este periódico.

También dirigió el equipo que escribió el Manual de Redacción de EL TIEMPO, que sigue siendo la cartilla de navegación de los periodistas de este diario.

Hasta los últimos días estuvo pendiente de los desarrollos de la actividad periodística. Escribía con regularidad para el periódico de oposición Un Pasquín y era un severo crítico de la falta de independencia y objetividad.

Le sobreviven su esposa Jeannette Stein, sus hijos Carlos, Ximena, Corina y Felipe, y sus hermanos Leopoldo, Beatriz y Alberto.

domingo, 16 de mayo de 2010

Periodista que enfrentó al DAS gana premios

Dos galardones internacionales que recibió la periodista Claudia Duque volvieron a llamar la atención sobre su caso, que tiene que ver con los controvertidos seguimientos del DAS.

Esta semana, Claudia Julieta Duque ganó dos premios internacionales de periodismo: uno otorgado por la oficina sueca de Reporteros sin Fronteras, y otro por la International Women's Media Foundation. Ambos reconocen el coraje que les ha puesto a sus investigaciones en el tema de derechos humanos y especialmente en el caso del asesinato de Jaime Garzón, pero, sobre todo, la lucha que ha librado tras las denuncias de persecuciones y amenazas desde el 2001.

En los micrófonos y en los estrados ha dado una paciente batalla para que detener las acciones en su contra, y para que se revele la información que el DAS compiló acerca de ella. Ahora los sucesos parecen girar en su favor: se han hallado pruebas que ratificarían sus denuncias.

—Usted ha denunciado que su caso tiene origen en 2001, y que se relaciona con su investigación sobre el asesinato de Jaime Garzón...

—En el trabajo que yo hacía, descubrimos que la investigación se había desviado con el fin de dar una falsa ilusión de justicia. Se usaron testigos falsos. La muerte de Garzón es un crimen de Estado, y en tales casos todo el Estado se mueve para garantizar la impunidad.

—Sus denuncias indican también que luego se añadieron nuevos motivos a las persecuciones...

—A lo del caso Garzón se suma que, tras regresar al país, asumí la coordinación del Congreso Mundial de la Federación Internacional de Derechos Humanos, cuando el Presidente tildaba a los defensores de derechos humanos de "traficantes". Además, estaba yo investigando la infiltración del paramilitarismo en la Fiscalía. Pero el ensañamiento contra mí tiene origen en el caso de Jaime Garzón, y se agrava porque yo siempre supe que el responsable de los ataques contra mí era el DAS, y así lo dije.

—¿Qué opinión le merecen hoy los últimos directores del DAS, empezando por Jorge Noguera?

—Noguera es un hipócrita. Y además es un presunto criminal. Es un hipócrita porque en 2003, cuando mi situación se agravó, le dirigimos una carta para exigir que cesaran los ataques. Noguera nos contesta y niega que el DAS tenga intención de atacarme. Se reúne con nosotros y nos pide las pruebas. Le entregamos fotos, números de placas.... Y mientras él fingía interés en nuestro caso, seguía la arremetida.

—Y sobre Maria del Pilar Hurtado...

—Durante su período se reúne conmigo su subdirector, Joaquín Polo, y al igual que Noguera, niega que haya algo contra mí en el DAS, me pide que confíe en él y expresa deseos de ayudarme. El acta de esto hundirá a Polo por encubridor, y por supuesto a Maria del Pilar, su directora. Mientras Polo se reunía con nosotros, las labores de Inteligencia contra mí continuaban.

—Andrés Peñate ha tenido una carrera destacada en el gobierno y en la empresa privada. Su imagen no es la misma que la de otros directores del DAS...

—Al nombrar directores del DAS, desde Noguera hasta Muñoz, el gobierno ha escogido gente que sabe administrar muy bien la cara de inocente. Hay testimonios comprometedores contra Andrés Peñate, que lo involucran con órdenes contra Piedad Córdoba y Gustavo Petro. Además, creó una "comisión de la verdad" que fue una comisión de mentiras y sólo propuso pañitos de agua.

—¿No cree que Muñoz está comprometido con depurar y reformar la institución?

—Cuando la Corte Constitucional ordena al DAS entregarme toda la información que tiene acerca de mí, en una sentencia histórica y valiosa, Joaquín Polo niega que la información exista. Y luego Felipe Muñoz entrega la información a la Fiscalía: esto prueba que la información existía, pero
Muñoz nunca cumplió la sentencia que ordenaba entregármela. Eso también se llama encubrimiento.

—Muñoz habló recientemente sobre el tema en el Congreso...

Él dice que yo he tenido una relación tormentosa y difícil con el DAS. Eso es cierto: me han torturado psicológicamente, me han amenazado, me han interceptado, me han seguido, han elaborado informes sobre mí. Él dice que si el uno por ciento de lo que yo denuncio es verdad, merezco una disculpa. Pues resulta que en mi caso hay la mayor carga probatoria que la Fiscalía tenga en el caso del DAS.

—¿Qué instituciones o qué personas funcionaron correctamente en su caso?

—Logré sobrevivir gracias a gente que cumplió con su deber de manera correcta. Destaco al coronel de la Policía Luis Alfonso Novoa: me salvó la vida en la peor época de mi caso. Siempre dio la pelea por mí. El patrullero de la Policía Wilson Pérez acompañaba a mi niña todo el tiempo después de las amenazas contra ella. Y lo hizo con gran humanidad: en el colegio, al tiempo que organizaba juegos con los niños, planeaba rutas de evacuación. Fabio Cepeda, un sargento de la Policía que hacía rondas por la casa, confirmó que existían los seguimientos contra mí.

—¿Cómo ha actuado la Fiscalía?

—Mis denuncias están en la impunidad desde 2001. Incluso el expediente de mi primera denuncia, de mi secuestro, desapareció. La fiscal que tiene ahora el caso está actuando de manera peligrosa: dilata la consecución de pruebas, y, tras solicitar nosotros la declaración de Carlos Alberto Arzayús, ordena que se reciba en el sitio donde está recluido junto con José Miguel Narváez, en una instalación militar. Ahora nos toca a las víctimas ir a donde ellos están recluidos a entrevistarlos. Eso para mí es un nuevo acto de intimidación.

—¿Cuáles son sus expectativas de justicia?

—Le pedí al Fiscal General que se compulsen copias para investigar al Presidente de la República, por la teoría de que él es el jefe máximo del DAS, y, como tal, por acción u omisión tiene que estar respondiendo judicialmente por lo que sucedió. No en los medios de comunicación sino ante la Justicia, y que sea la Justicia la que determine si es inocente o no.

—Con relación a este tema, ¿cuáles son sus expectativas frente al próximo cambio de gobierno?

—Creo que si Juan Manuel Santos llega al poder esto va a ser el acabose; va a haber una línea para que esto siga en la impunidad. Mockus por lo menos vende el lema de la legalidad. Con Petro, el gran problema sería que él quiere justicia y verdad, pero está dispuesto a negociar justicia por verdad.

—Hecha la salvedad de que nada justifica las mencionadas acciones de persecución, es cierto que un sector de la población ve a las ONG de derechos humanos como simpatizantes o auxiliadoras de la guerrilla. ¿Qué piensa usted al respecto?

—Con el rastreo tan microscópico que se nos hizo, si esa teoría fuera cierta, esos supuestos vínculos habrían sido descubiertos y judicializados. Por el contrario ellos hablaban de "sembrar pruebas". Hay un acta de Jorge Noguera y Arzayús donde la queja es que no se han encontrado pruebas.¿Cómo recibe los premios que le han otorgado recientemente?Nunca he creído mucho en los premios, pero estos vienen de organizaciones de periodistas, y por tanto son un respaldo fundamental. Los recibo con gratitud y humildad, y se los dedico a mi hija, una víctima inocente.

—¿Hacia quiénes siente especial gratitud?

—A las directivas del colegio de mi niña por su apoyo; a todos los amigos que nos dieron refugio en sus casas; a las Brigadas de Paz; al pueblo kankuamo, uno de cuyos mamos bajó de la sierra a hacerme una aseguranza; a los medios de comunicación, porque si esto no se hubiera hecho público yo no habría salido con vida; al Colectivo de Abogados; a mi familia; a muchas organizaciones internacionales, y a mis compañeros de Radio Nizkor.

—¿Empezará ahora una etapa más tranquila en su vida?

—Me gustaría ser optimista. Pero esto sigue pasando.

Por ANDRES MEJÍA V.

T0mado de
www.eltiempo.com.co para fines estrictamente informativos para la comunidad que pueda seguir o leer ete blog.

jueves, 29 de abril de 2010

Mónica Rincón (1973-2010)

De manera sorpresiva murió durante la madrugada de este jueves 29 de abril la comunicadora social y periodista Mónica Rincón, del Servicio Informativo de Caracol Radio.

La inesperada y prematura partida de nuestra compañera ha causado un golpe emocional muy fuerte a todos los integrantes de la infraestructura periodística y, en general, a todos los miembros de la Primera Cadena Radial Colombiana, Caracol.

Mujer juiciosa, muy trabajadora, se levantaba todas las mañanas antes de la una de la madrugada para estar hacia las dos frente a su computador, preparando los libretos para la emisión de noticias de las 4 de la mañana.

A esas horas de la madrugada, cuando la gran mayoría de colombianos duermen, Mónica escarbaba entre informes periodísticos de sus compañeros, textos de agencias informativas, periódicos locales, nacionales e internacionales y contacto permanente con los corresponsales en todo el país, para seleccionar las noticias que llegan a los oyentes de Caracol Radio.

Mónica Rincón Camelo había nacido el 14 de junio de 1973 en el hogar de Alfonso Rincón y Belén Camelo, quienes hoy están profundamente compungidos por este suceso y a quienes enviamos un abrazo de solidaridad y fraternidad.

Su esposo se preparaba para celebrarle próximamente su cumpleaños número 37. Hoy se encuentra atribulado, al igual que su hermano Javier Alfonso, a quienes acompañamos y les infundimos fuerzas para entrentar este difícil momento.

Paz en la tumba de Mónica, quien se caracterizó por ser alegre y positiva ante los retos que le trajo la vida, aquellos que en su momento supo afrontar determinación y valentía.

Tomado de caracol.com.co - Jueves 29 de abril de 2010.

martes, 6 de abril de 2010

El periodismo en la guerra

Dos tanques de EE UU, antes de disparar contra el Hotel Palestina. Foto El Mundo, Madrid.

En toda guerra existen unas normas de comportamiento. No seguirlas es un crimen de guerra castigado (en teoría) por la justicia internacional. Una de las más importantes es no matar a civiles desarmados y los periodistas lo son. Hasta la invasión de Irak, los reporteros siempre fueron bien recibidos por la parte débil. En Sarajevo, miles de corresponsales y enviados especiales de todo el mundo se convirtieron en la única arma del Gobierno bosniaco contra el olvido en 44 meses de cerco. A la parte fuerte nunca le gustan los periodistas fuera de control, sea en Afganistán o Chechenia. Estados Unidos perdió la guerra de Vietnam por el exceso de información real que llegó a la retaguardia y encendió las protestas. El problema es que desde 2003 la parte débil tampoco quiere a los periodistas extranjeros. La insurgencia iraquí y ese oscuro entramado que, para simplificar, llamamos Al Qaeda graban sus atentados y asesinatos en vídeo, los cuelgan en la Red y distribuyen a través de las cadenas árabes por satélite. Ya no son necesarios los intermediarios, los informadores han pasado a ser espías potenciales y, por lo tanto, objetivos.

En la guerra actual no hay banderas ni equipos fácilmente reconocibles. Uno de los contendientes se ha quitado el uniforme y viste de civil. Es una situación muy peligrosa en la que los periodistas están más desprotegidos que nunca. Para unos son enemigos; para otros, meros daños colaterales. Así ve el Ejército de EE UU las muertes en Bagdad de José Couso y Taras Protsyuk (8 de abril de 2003) y la de Tarak Ayub, periodista de Al Yasira, el día anterior. Los primeros recibieron el disparo de un carro de combate cuando filmaban la entrada norteamericana en Bagdad. El hotel Palestina estaba lleno de periodistas extranjeros, muchos de ellos estadounidenses. Es inconcebible que las unidades militares que entraron en la capital iraquí no lo supieran. Nunca hubo una investigación seria que al menos permitiera sacar conclusiones y evitar la repetición de la tragedia.

En la muerte de Ayub ni siquiera existe la excusa de "no lo sabíamos": la cadena qatarí había dado las coordenadas de su casa para evitar que les dispararan como había sucedido en Kabul. No sirvió de nada porque eran el objetivo de la aviación de EE UU.

El caso del camarógrafo palestino Mazen Dana es aún más grave. Tras grabar a unos soldados estadounidenses en agosto de 2003 enfrente de la prisión de Abu Ghraib, el mismo carro de combate le mató minutos después. Dicen que confundieron su cámara con un arma. La misma excusa que en la muerte del fotógrafo de la agencia Reuters, Namir Noor-Eldeen, y su conductor, Saeed Chmagh, acribillados desde un helicóptero en 2007 como si fuera personajes de un videojuego.

Si esto sucede con periodistas que pertenecen a organizaciones poderosas capaces de mover sus casos durante años y exigir responsabilidades es fácil de imaginar lo que sucede con los civiles que no salen en televisión. La web sin ánimo de lucro, Wikileaks, que ha divulgado el vídeo, asegura tener otro de una matanza en Afganistán. Es lo bueno de este trabajo de entrometidos, tarde o temprano se sabe la verdad y estamos aquí para darla a conocer.

Tomado de El País de Madrid, por Ramón Lobo.

Ver más:

El ataque

Un vídeo publicado por la organización Wikileaks cuestiona la versión oficial ofrecida por el Ejército de EE UU para explicar la muerte de 11 iraquíes en réplica a un supuesto ataque terrorista producido el 12 de julio de 2007 en Bagdad. Entre las víctimas figuran un fotógrafo de la agencia Reuters, Namir Noor-Eldeen, de 22 años, y su conductor, Saeed Chmagh, de 40.

En las imágenes difundidas por el sitio web, que publica informes clasificados y documentos filtrados preservando el anonimato de sus fuentes, se observan disparos contra un grupo de hombres desde la visión de un piloto de un helicóptero Apache.

El vídeo recoge las grabaciones del propio helicóptero, desde el que se aprecia a un grupo de personas desplazándose a pie. El militar alega en el documento que varias personas de este grupo, entre las que figuraban Noor-Eldeen y Chmagh, portan armas y pide permiso para disparar.

En cuanto el objetivo se encuentra a tiro, y pese a que no se aprecia ninguna amenaza y las personas a pie parecen no percatarse de la presencia de las fuerzas norteamericanas, las aeronaves inician una ronda de disparos indiscriminada. Tras ellos, los militares celebran las muertes al grito de "mira esos bastardos muertos" y felicitan por su buena puntería a su compañero.

El portal web recuerda que Reuters pidió estas imágenes al Gobierno de Estados Unidos hace ya dos años. La agencia argumentó en su momento su derecho a obtenerlas basándose en la ley de Libertad de Información, pero nunca las obtuvo.

Entre 2003 y 2009, un total de 139 periodistas murieron en Irak mientras realizaban su trabajo. Entre ellos, los españoles Julio Anguita Parrado, corresponsal de El Mundo alcanzado por un obús disparado por los iraquíes, y el cámara de Telecinco José Couso, de 37 años, muerto el 8 de abril de 2003 en el ataque de un tanque estadounidense contra el hotel Palestina, sede de la prensa internacional en Bagdad. El Pentágono aseguró también en su momento que sus militares actuaban en defensa propia.

Ver más:

miércoles, 17 de febrero de 2010

Periodista de BBC en problemas

LONDRES, 17 de febrero de 2010 - (Reuters) - La policía británica arrestó el miércoles a un periodista de la BBC bajo sospecha de asesinato después de admitir que mató a un ex amante que se estaba muriendo de sida.

El presentador y activista en favor de los derechos de los homosexuales Ray Gosling, de 70 años, dijo que asfixió a su ex novio con una almohada en el hospital para cumplir un pacto que habían hecho en el caso de que los dolores se volvieran demasiado intensos.

"Teníamos este acuerdo. Si se volvía así, yo acabaría con su vida. Y eso es lo que hice", dijo a la BBC. "Los médicos dijeron que no podíamos hacer nada y que tenía unos terribles, terribles dolores. Tomé la almohada y lo asfixié hasta que murió", relató.

Gosling aseguró que no daría el nombre de su amante ni diría cuándo ocurrió el incidente. La policía dijo que conocieron el caso sólo cuando se emitieron las declaraciones de Gosling el lunes.

"La policía de Nottinghamshire arrestó esta mañana a un hombre de Nottingham de 70 años bajo sospecha de asesinato tras unas declaraciones en el programa 'Inside Out' de la BBC el lunes por la noche", dijo una portavoz policial.

La revelación de Gosling ha avivado el debate legal y moral sobre el suicidio asistido.

A pesar de haberse planteado repetidamente ante los tribunales, el suicidio asistido sigue siendo ilegal en Gran Bretaña y conlleva una pena máxima de prisión de 14 años.

Docenas de británicos enfermos terminales han acudido a morir en clínicas de Suiza, donde el suicidio asistido es legal y la familia y los amigos que colaboran no son condenados.

El fiscal público británico Keir Starmer difundió el año pasado unas pautas provisionales sobre si presentar cargos contra la gente que ayuda a morir a sus seres queridos. Está previsto que pronto publique su guía terminada.

El grupo "Care Not Killing", que se opone al suicidio asistido, dijo que era "raro y sumamente irresponsable" para la BBC emitir las declaraciones de Gosling poco antes de que Starmer publique sus pautas.

"La ley actual (...) existe porque hay gente que está preparada para matar por todo tipo de motivos: para heredar, para librarse de una carga de cuidado emocional y, ocasionalmente, porque lo que podrían considerar motivos compasivos", dijo.

La BBC aseguró que cooperaría con la policía y Gosling insistió en que no se arrepentía de lo que hizo.

"Si él me mirara ahora estaría orgulloso", dijo. "A veces tienes que actuar con valentía y decir (...) paso de la ley", concluyó.

Reporte de Michael Holden; Traducido por Raquel Castillo en la Redacción de Madrid; Editado por Lucila Sigal

viernes, 22 de enero de 2010

Colombia: Lo pornográfico de las noticias

Nuestros noticieros son pornográficos. Y lo son porque se han dedicado a informar sobre las violencias cotidianas como estrategia para evadir los escándalos impúdicos del poder. ¡Y cómo somos de violentos!

Y lo son porque han decidido huir en los cuerpos-sexo de silicona antes que intentar proveer al ciudadano de criterios de comprensión del mundo. ¡Y cómo se exhiben las carnes!

Aloys Bisscheroux (un holandés en Bogotá) me envió todo el análisis que sigue y que nos debe llevar a pensar.

"De los sinónimos de la palabra pornográfico, dos aplican tanto al noticiero de Caracol como la de RCN: obsceno y lujurioso.

"Los noticieros de las siete arrancan con un resumen de las noticias del día, después de deportes y, finalmente, el entretenimiento.

"Sin importar cuán horribles sean los desastres que han sucedido, las niñas de los chismes de farándula siempre lucen (además de sus piernas y sus escotes), sonrisas lascivas y frívolas.

"En RCN es peor todavía, ya que una de las presentadoras de las noticias más tarde se convierte en operadora de una línea caliente en 'La Cosa Política'.

"El hecho de que ningún noticiero en Colombia interrumpa su programación con Breaking News, como en Estados Unidos y Europa, significa que auqí son rígidamente precocidos y, problablemente, (auto) censurados. ¡Una telenovela no se interrumpe!

"Todo esto me parece pornográfico en ambos sentidos: obsceno y lujurioso. Además, los noticieros RCN y Caracol no nos dan modos de comprensión de la realidad nacional, pero tampoco muestran la realidad internacional, lo cual nos produce una realidad incestuosa. ¡Nos amamos tanto!

"Una larga historia. Cuando la tragedia del Palacio de Justicia, la entonces ministra de Comunicaciones prohibiò que el pueblo colombiano se enterara y, en su lugar, se transmitió un partido malo de fútbol.

"Finalmente, la revocaciòn de la licitación por el tercer canal implica que la situaciòn no cambiará". (Hasta aquí el holandés en Colombia).

La mala imagen de Colombia no la dan las narcotelenovelas, ni nuestro cine, ni la sicaresca literaria. Nuestros noticieros documentan, día a día, cómo somos un país de desalmados, matones, agresivos, corruptos, cínicos, impúdicos, obscenos, grotescos e inmorales. Y, ante todo, estas sonrisas y cuerpos en exhibición en manos de Dios. ¡Eso es pornográfico!

El Tiempo, sección Cultura & Gente, Columna El Otro Lado, por Omar Rincón, página 2-3, lunes 18 de enero de 2010.

Nota: Para quienes estén llegando tarde a la sintonía de los acontecimientos arriba planteados por uno de los críticos más respetables en cuestiones de televisión y catedrático de la Universidad de Los Andes, es imperativo concretar al menos tres nombres no especificados, y que corresponden a las presentadora Vicky Dávila, de la farándula oficial en 'La Cosa Política', y Cristina Hurtado, de la otra farándula. En cuanto a la ministra de Comunicaciones que censuró la transmisión de los hechos del Palacio de Justicia en 1985, se trata de la precandidata conservadora Noemí Sanín.

Para Vicky Dávila, ¿cuál es la diferencia entre periodismo y humor farandulesco?
¿Dos poderes en connivencia? ¿El cuarto, supuestamente el periodismo, y el poder ejecutivo? Vicky Dávila a la izquierda de la foto.
Jamás se discuten encantos como los de Cristina Hurtado (RCN), pero, de veras, ¿sin tetas y sin piernas no hay paraíso para alcanzar el mejor rating de los noticieros de TV? ¿Por qué, mejor, la farándula —farsándula criolla, que llaman otros— no tiene sus propios espacios fuera de los informativos?
No es cuestión de satanizar la belleza —¡ni más faltaba!— sino, inclusive, de simple pertinencia con el rigor que exige la misión periodística, hoy minimizada y banalizada por el protagonismo de las curvas femeninas. Por lo tanto, ¿es necesariamente esta la versión de presentadoras que tanto director de noticias exalta y promueve como éxito del 'nuevo periodismo' en la TV?

lunes, 11 de enero de 2010

Mala onda en la RTVC


El reto de Douglas Velásquez, nuevo gerente de la RTVC, es garantizar que no se desdibuje el carácter de la Radio Nacional, y que no pierda el norte de su programación educativa y cultural, absteniéndose de entregarla a sectores con claros intereses políticos.

Entre los villancicos y las uvas de fin de año, se dio una polémica situación que el gobierno logró contener tan pronto comenzó a asomar en los medios. El episodio ocurrió en la Radio Televisión Nacional de Colombia (RTVC), la entidad que remplazó a Inravisión y que tiene a su cargo los dos canales de televisión y las dos emisoras estatales.

A comienzos de diciembre, dos semanas después de haberse posesionado, Douglas Velásquez el actual gerente de la RTVC, recibió una visita que causó conmoción. Se trataba de José Obdulio Gaviria, quién acompañado del abogado Ernesto Yamhure y del periodista Guillermo Díaz Salamanca realizó un detallado recorrido por las instalaciones de la Radio Nacional.

Además hubo al menos dos reuniones más en la oficina de gerencia donde no se les escapó ninguna pregunta sobre el número de frecuencias, potencia, cobertura, audiencia y cuanta cosa se les ocurrió. La explicación del inesperado tour se supo a los pocos días a través de un confidencial de El Espectador, que aseguraba que los visitantes hacían gestiones para lograr que les cedieran el espacio del informativo de la mañana.

Desató toda suerte de versiones que en pleno año electoral una persona de la entraña del gobierno quisiera quedarse con el programa de noticias de la radio estatal, que tiene 36 frecuencias y cobertura nacional. También llamó la atención que de existir la posibilidad de ceder un espacio, este no se entregara como resultado de una competencia sino a dedo.

El entonces director de la programación de radio Gabriel Gómez, buscó al gerente de la RTVC, para confirmar la versión periodística. Según Gómez, el gerente Velásquez le dijo que le habían presentado un proyecto con el que se lograría mayor audiencia y en donde la Radio cedía el espacio para que ellos lo comercializaran.

De acuerdo a la misma versión, ante los reparos legales que Gómez le planteó por ser una emisora pública, Velásquez le dijo que ellos tenían un concepto de la oficina jurídica de la Presidencia donde constaba que eso se podía hacer. Por su parte Velásquez niega que él se hubiera referido a algún concepto. Dice que su interés desde que llegó al cargo es buscar la forma de aumentar la audiencia, que así de simple se lo comunicó a su equipo y que cualquier otra cosa es que lo malinterpretaron.

Sin embargo, la revista Semana habló con tres personas diferentes que confirmaron que en una reunión Velásquez confirmó la llegada de los nuevos personajes a la emisora y también incluyó al humorista conocido como ‘don Hediondo’. También confirmó de una reunión en un reconocido restaurante, al que Velásquez envió varios periodistas a hablar con Yamhure y Díaz, y en la que hubo propuestas de trabajo con miras a comenzar en los primeros días de enero.

El ruido provocado por los pasos decididos con los que se anunció el cambio en la propuesta informativa, llevó a la renuncia de toda la plana mayor de la Radio Nacional. Quienes se retiraron no comparten el nuevo enfoque en los contenidos de la radio pública, y consideran que se está acabando de un brochazo un trabajo de cinco años de transformaciones que tiene buena aceptación y reconocimiento público. Pero lo que hubiera existido, se frenó en seco luego que la periodista Cecilia Orozco en su columna de fin de año contara apartes de lo sucedido, y que la ministra de Comunicaciones saliera a los medios a decir que eso no iba a suceder “mientras yo esté”, dijo.

Aun así, quedó la sensación de que ni siquiera ella sabía los detalles de lo que estaba cocinando el nuevo gerente de la RTVC. “Llegué aquí buscando hacer cambios. No tengo intereses políticos” dijo Velásquez a la revista Semana, asegurando que lo que quiere es poner a sonar a la Radio Nacional. En efecto, ya lo logró en muy pocos días con el conato de escándalo que provocó.

Con estos episodios que dejan un mal sabor, el gran reto que tiene el nuevo gerente de la RTVC es garantizar que en sus manos no se desdibuje el carácter estatal de esta Radio convirtiéndose en un medio de comunicación del gobierno de turno, y que no pierda el norte de su programación educativa y cultural, entregándola a sectores con claros intereses políticos.
semana.com.co/

viernes, 8 de enero de 2010

"¡Feliz Año!"


El Espectador, Bogotá, D. C., enero 5 de 2010. Por Chócolo.

¿Adiós a la TV gratis?

NUEVA YORK, 7 de enero de 2010. (AP) - Los días en que los canales de televisión ofrecían su programación gratis podrían estar contados.

Tradicionalmente, los canales generaban ingresos mediante publicidad, sin necesidad de cobrarle al televidente. Pero esa fórmula ya no funciona para las cadenas tradicionales estadounidenses ABC, CBS, NBC, Fox y sus repetidoras, en un fenómeno que se repite en otros países.

Con la llegada de la televisión por cable y la web, que se llevan mucha audiencia y publicidad, la torta está más repartida. La recesión, por otra parte, agrava la escasez de avisos publicitarios, obligando a los canales a buscar nuevas formas de generar ingresos.

Está claro que se avecinan cambios, que podrían aumentar las tarifas de la televisión por cable o satelital, a medida que las cadenas y los canales locales incrementan las tarifas que cobran a los proveedores de televisión paga como Comcast y DirecTV por el derecho a usar sus transmisiones. Y no se descarta que las cadenas suspendan la emisión de señales gratis y comiencen a cobrar por su programación, como los canales de cable.

"Los programas buenos cuestan dinero", declaró Rupert Murdoch, cuya News Corp. es dueña de Fox, en una reciente reunión de accionistas. "Ya no se pueden costear con publicidad exclusivamente".

Fox libra una dura batalla con la proveedora Time Warner en torno al uso de su programación.

Otro factor que podría tener un gran impacto es el hecho de que Comcast, el principal proveedor de televisión paga, se apresta a tomar las riendas de NBC, cuyo presidente Jeff Zucker dijo hace poco que "el modelo de cable es superior al modelo tradicional".

Según el modelo tradicional, las cadenas CBS, NBC, ABC y Fox distribuyen sus programas a través de repetidoras. Las cadenas son dueñas de canales en los grandes mercados, pero en el resto del país usan esas filiales.

Los ingresos de canales y cadenas vienen de la publicidad.

Los canales de cable tienen una situación financiera mucho más sólida, que les permite capear mejor la recesión, porque además de percibir publicidad le cobran a los proveedores una tarifa por cada suscriptor. Esto les permite producir espectáculos de mayor calidad y no tener que exhibir series y películas viejas.

Esto, combinado con el creciente número de canales de cable, hace que el dinero de la publicidad esté ahora mucho más repartido y que los ingresos que perciben los canales tradicionales sean inferiores a los de antes.

Mientras los canales de cable florecen, los tradicionales tienen que reducir personal y tomar otras medidas de emergencia.

Fox refleja bien este fenómeno: sus operaciones tradicionales sufrieron una baja del 54% en sus ingresos en el trimestre de julio a septiembre, en tanto que los de cable registraron un aumento del 41%.

Muchos canales y cadenas están imitando a los de cable y cobrando a las proveedoras por cada suscriptor que recibe su programación.

Gannett, que opera 23 canales, recibió 56 millones de dólares de operadores de televisión paga en el 2009, comparado con los 18 millones del 2008.

Analistas calculan que CBS acordó cobrar 50 centavos por suscriptor en sus negociaciones más recientes con proveedores que muestran sus programas. Esto representa "cientos de millones de dólares por año", según el presidente de CBS Leslie Moonves.

CBS y Fox también están negociando el cobro de un porcentaje de las tarifas que reciben sus filiales.

Es posible que, a la larga, las cadenas decidan que pueden hacer más dinero sin las filiales, eliminando un componente clave de la televisión gratis.

La razón es esta: los proveedores le pagan a las cadenas únicamente por los canales que son de su propiedad. Esos canales representan hoy un tercio de la teleaudiencia, lo que implica que dos tercios de lo que pagan las proveedoras se lo llevan las filiales.

Las cadenas podrían quedarse con todo si prescindiesen de las filiales y operasen sus propios canales.

Para sobrevivir, las filiales se verían obligadas a producir su propia programación.

miércoles, 6 de enero de 2010

CPB: ¿La última cena?

En lo que premonitoriamente pudiera llamarse La Última Cena del CPB, servida en las instalaciones del Club Colombo-Libanés de Bogotá el viernes 18 de diciembre de 2009, menos de una veintena de socios del Círculo de Periodistas de Bogotá acudió al austero y melancólico evento, cuyo ambiente pareció reflejar el acelerado declive de la institución que por más de 60 años constituyó la voz cantante de un gremio periodístico en Colombia.

Por vez primera en la larga historia del organismo, la convocatoria al encuentro del final de año se hacía bajo la condición de que los socios estuvieran a paz y salvo en el pago de las cuotas ordinarias. Por supuesto, tan excluyente criterio contribuyó a estimular lo que en el CPB es de por sí un mal endémico: El ausentismo, precisamente el agente que más tarde que temprano determine la extinción del Círculo, por física sustracción de materia.

Inclusive a riesgo de sobredimensionar —o también de frivolizar— el tema del ágape en cuestión, el solo título de una película de Cantinflas, Ahí está el detalle (1940), bien pudiera validar el cómo y el cuánto —¡de veras!— trascienden ciertos detalles en la vida cotidiana, esta vez en la del CPB.

Según me cuentan, desde su ingreso al club, y durante más de una hora que duró la antesala, al paso de los meseros con sus bandejas, los caballeros en particular suspiraron a fondo la posibilidad de un simple whisky —servir uno era inclusive cuestión de elemental protocolo— sobre todo por tratarse de ocasión tan excepcional. En verdad, la natural, humana y social ansiedad por un trago para departir antes de sentarse a manteles, terminó con los concurrentes viendo un chispero.

"¿No les digo?", dicen que reclamó dentro de su grupo y en su momento uno de los asistentes, entre la resignación y el disgusto comunes a la mayoría de los presentes. "Detalles en aparencia tan insignificantes como estos, acaban defintitivamente con el entusiasmo y con la voluntad del socio más místico y más apegado al CPB. Parecerá una exageración, pero esto es como el golpe de gracia al buen espíritu de los socios que todavìa se empeñan en rescatar la convivencia y la integración", comentó. "¡Mejor, nos hubiéramos quedado en casa rezando la Novena de Aguinaldos!".

Fuentes allegadas a la reunión, que invocan el anonimato, pusieron de presente su percepción sobre cómo la Presidenta del gremio es "una persona arrogante, de trato bastante impersonal, distante y por lo mismo sin el mínimo carisma", que "a lo mejor debe estar creyendo que la organización de la cena fue todo un éxito. Por cierto, el evento pareció, más bien, organizado por una entidad caritativa en una situación de duelo", según se comentó en una de las mesas.

No necesariamente afectas a la bohemia, varias socias aguardaron en vano a que alguno de los meseros se condoliera sirviendo una segunda copa de vino. A este propósito, una de ellas planteó a sus contertulios la siguiente fórmula matemática, que propuso llevar a la práctica: "A partir de los 200 mil pesos anuales que paga cada socio, perfectamente podría hacerse una gran reunión de fin de año y hasta sobraría para otros eventos. Así, solamente diez socios sumaríamos dos millones de pesos, recaudo suficiente para hacer algo mucho más ambicioso, más digno de nosotros como personas y como gremio, y mucho más atractivo que una cena tan escueta y tan pobre de solemnidad como esta del CPB".

"¡Y no sólo eso!", terció otro socio, "también podremos reunirnos cuando, como y donde se nos antoje, y sin necesidad de quórum. Para cosa tan elemental no se requiere del concurso del CPB, ni mucho menos tener que rendirnos a los embelecos de su Presidenta. Esto ha sido realmente frondio, carente de motivación, de espíritu, de calidez. ¿Saben? A pesar de la mejor intención de los convidados por integrarse, el ambiente de la cena reflejó la naturaleza jartísima y el talante impotable de la Presidenta. Es más: A lo mejor ella se crea que el haberse ahorrado en un par de whiskies —¡si a eso puede llamársele ahorro!— sea todo un éxito de tesorería. Pero, se equivoca de cabo a rabo. Porque, en general, se percibió a la gente saliendo bastante aburrida, como dispuesta a no repetir esta experiencia".

Las versiones que siguieron al encuentro indican que en medio de la evidente insatisfacción de muchos comensales, varios de ellos destacaron cómo los expresidentes César Mauricio Velásquez y Maura Achury promovieron encuentros de fin de año en la sede del Círculo sin alarde ni rimbombancia ninguna, "con aguardiente, lechona y buñuelos, pero— y por sobre todo— en medio del placer de los socios por la oportunidad de poder encontrarse para departir en familia". Por supuesto, todo lo contrario al insípido gusto que esta vez dejó la muy frugal cena en el Club Colombo-Libanés.

De acuerdo con mis fuentes, y no obstante lo anterior, terminado el postre muchos de los concurrentes aún mantenían la expectativa acerca de "los regalos" sobre los cuales se escuchó a la Presidenta comentar en la recepción del club. Al final, y como para completar el desencanto, los muy aguardados presentes eran un ejemplar de La Gaceta —publicación de discutible calidad de contenidos— editada por el CPB, y una agenda de bolsillo.

Al tenor de suertes y de expresiones como las anteriores, según se comentó a este portal, la cena resultó —como era inevitable— un auténtico fiasco, a partir de la exigencia del paz y salvo.

¿Opciones futuras? Por suerte hay varias, como la esperar a que la actual Presidenta complete el período, y buscar a un(a) sucesor(a) con carisma, dialogante, sensible, con iniciativas de renovación, sin arrogancia, e inclusive haciendo la salvedad de que se trate de una persona reconocida entre la opinión pública y ante los medios.

Otra alternativa planteada, que puede prosperar, es la posibilidad de que los últimos socios del CPB —que son los mismos protagonistas estoicos de aquella velada— se separen definitivamente del Círculo y puedan hacer mejor vida social-gremial fuera de la moribunda institución, como ya lo hacen sectores del periodismo político, económico, deportivo, taurino, cultural, del espectáculo, etc.

A este propósito, entre la nostalgia, la impotencia y la bronca, algunos de mis corresponsales de ocasión citan algunos nombres de socios que bien pudieran estar aún en el CPB haciendo un valioso aporte —profesionales en ejercicio muchos de ellos— y que a causa de las constantes rencillas y también por eventos tan lamentables como el ya referido, no retornaron al Círculo.

Y se preguntan, ¿qué camino tomaron —por ejemplo— colegas como Maura Achury, María Cristina Alvarado, Javier Ayala, Fernando Barrero, Jinet Bedoya, Antonio José Caballero, Fabio Callejas, Ricardo Cañón, Carlos Caycedo, Carlos Chica, Jairo Alberto Corredor, Francisco Cristancho, Óscar Domínguez, Rodrigo Dueñas, Rosario Fernández, Willyam Giraldo, Jairo Gómez, Lucevín Gómez, Jaime González Parra, Raúl Gutiérrez, Amílkar Hernández, Juan Darío Lara, Athala Morris, Margaret Ojalvo, ÁlvaroOsorio, Gloria Pachón, Nora Parra, Amparo Peláez, Amparo Pérez, Guillermo Pérez Téllez, Carlos Piñeros, Orlando Plata, Rafael Poveda, Jairo Pulgarín, Javier Darío Restrepo, Flor Romero, Ofelia Romero de Wills, Carlos Ruiz, Alberto Saldarriaga, Hugo Sierra, Lucy Samper, Jorge Téllez, Gloria Vallejo, César Mauricio Velásquez, Constanza Vieira y Maruja Vieira, entre muchos otros? ¿Por qué se marcharon?

Alguien me informa que algunos de los móviles de su ausencia fueron o son la acumulación de ausencias a asambleas o de cuotas no pagadas. Sin embargo, otros motivos fueron también el cansancio físico y moral. Y cuestionan mis fuentes: ¿Por qué, entonces, no se hizo algo para evitar la estampida? ¿Algún acuerdo de pago, por ejemplo, o alguna motivación para evitar que abandonaran el CPB? Al parecer, ni lo uno ni lo otro. Simplemente, no hubo gestión o voluntad política para procurar una solución. En efecto, el resultado salta a la vista.

¿No será posible —se preguntan entre suspiros mis corresponsales— hacer borrón y cuenta nueva mediante un movimiento para recuperar al CPB, a partir del retorno de los despechados?

De veras, en tales condiciones de ausentismo, nostalgia y languidez, una cena de navidad con paz y salvo de por medio es mucho peor que un mal chiste, y no se compadece con la enorme tradición y respetabilidad del organismo periodístico más antiguo y en otros tiempos el mejor reconocido, respetable e inflluyente del país.

Al margen de cuanto este antecedente significa para lo poco que queda del Círculo, resulta mucho peor aún cuando proviene de una entidad que, como el actual CPB, "es más la reafirmación de una vieja utopía, que una cosa tangible y cierta", al decir de una antigua socia, que prefirió reservar su nombre. "Mirémoslo objetivamente: ¿Qué hace y para qué y a quién le sirve el CPB?".

Al sentir de mis fuentes, y en medio de semejante encrucijada, ser miembro raso al Círculo constituye hoy en día un reto de connotaciones quijotescas frente a la perspectiva de lo inapelable. Por cierto, para describir la infausta circunstancia nacional del individuo sometido a las sinrazones y a los imponderables de su propia historia, el escritor argentino Jorge Luis Borges sentenciaba en su cuento Ulrica (1975) : "Ser colombiano es un acto de fe". Igual cabría decir de cada socio del CPB.

Coletilla: Como para la columna de Microlingotes de Óscar Alarcón en la revista Semana: La despedida de diciembre en el CPB tuvo lugar en una noche de ¡paz... y salvo!

miércoles, 14 de octubre de 2009

La censura en El Tiempo

A propósito de los móviles que tuvo la Casa Editorial El Tiempo para guillotinar a una de sus colaboradoras más prestigioscas y más leidas, Claudia López (foto), reconocida periodista e investigadora de la Fundación Arco Iris, algunos creen con discutible lógica que "uno no puede darle patadas a la lonchera", esto para significar que no se debe jugar con el sustento, sobre todo cuando éste depende de un patrono implacable. Por suerte, desde otras ópticas del auditorio se escuchan voces de exaltación a la valentía de la periodista en cuanto a que imperó su compromiso ético con la verdad y con el derecho inalienable la libertad de expresión, precisamente por cuestionar al poder desde el corazón del mismo.

El texto de la columna que dio lugar a su salida fulminante del diario es el siguiente:

Reflexiones sobre un escándalo

"Se preguntaba Rudolf Hommes en su columna de la semana pasada por qué unos temas se vuelven escándalos y otros no. Sugería que se requiere que el grueso del público tome conciencia y que haya un instigador. El cubrimiento que El Tiempo le dio al escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS) ofrece una oportunidad para reflexionar al respecto.

"A diferencia de los demás medios escritos, El Tiempo no profundizó sobre el programa AIS sino sobre los efectos políticos del escándalo. Tomar ese ángulo era una decisión periodística válida dado que sus socios de la revista Cambio ya habían hecho el resto del trabajo. Sin embargo, más que un cubrimiento, lo que hizo El Tiempo fue una fabricación inducida para apoyar su interpretación deseada de los efectos políticos del escándalo.

"La fabricación sesgada empezó con una pregunta en un foro en el tiempo.com, siguió con una nota que destacaba lo dicho por los foristas y concluyó con un supuesto artículo de análisis. En el foro se indagó a los foristas si creían que Arias debía renunciar por el escándalo de AIS (Agro Ingreso Seguro). No sobra recordar que a El Tiempo nunca se le ocurrió preguntarles a sus foristas si Juan Manuel Santos debía renunciar por el escándalo de los 'falsos positivos'. En el caso de Arias sí se le ocurrió. Culminado el foro, publicaron una nota titulada 'Indignación y rechazo genera Andrés F. Arias por caso de Agro Ingreso entre lectores de eltiempo.com', en la que destacaban que "la mayoría de usuarios le pide al ex ministro que renuncie a su precandidatura" y que "hubo muy pocos que defendieron a Arias". Luego del foro inducido y la nota destacada, remataron con un artículo cuyo título sentenciaba: 'Andrés Felipe Arias sale debilitado y Juan Manuel Santos logra ventaja en medio del escándalo de AIS'.

"Es obvio que Arias sale debilitado, pero no es nada obvio que la consecuencia sea que Santos "logra ventaja". El Tiempo asegura que el traspié de Arias "llevó a Juan Manuel Santos a convertirse en un ganador neto esta semana". ¿De dónde saca El Tiempo que el espacio perdido por Arias fue ganado por Santos? ¿Hicieron una encuesta? No, pero a falta de encuesta el periódico usó su foro para lanzar la pregunta, inducir la respuesta y construir de allí sus conclusiones.

"Aunque Arias no está compitiendo con Santos, sino con Noemí dentro de la consulta conservadora, el supuesto análisis ni siquiera menciona que una de las posibles ganadoras del desliz de Arias es Noemí. Además, el análisis se inventa un hecho para reforzar su argumento. Afirma que una de las razones por las cuales el fortalecido es Santos es que "los conservadores, además, tienen que someterse a una consulta interna para buscar su candidato, mientras 'la U' ya lo tiene: Santos". 'La U' no ha escogido candidato presidencial. Lo único que le han ofrecido a Santos en la U es la jefatura del partido, no la candidatura presidencial. 'La U' es el promotor del referendo reeleccionista y si es aprobado es de esperarse que sea Uribe, no Santos, el candidato presidencial de 'la U'. Supongo que esos hechos dañaban el "enfoque del análisis" y por eso fueron desechados.

"No será fácil que Noemí merezca el respaldo de Uribe, después de que ella lo ha acusado de 'comprar' el referendo y amenazado con 'derrotarlo' en las urnas." Esta frase, casi transcrita de declaraciones de Santos, trata de presentar como periodística la versión de Santos de que él, a diferencia de Noemí, no es un traidor ni quiere derrotar a Uribe. Cualquiera que conozca medianamente la carrera de Santos sabe que cambiar de bando ha sido la constante de su ascenso político, al igual que de Noemí, y cualquiera entiende que ambos quieren suceder a Uribe; sólo que Santos quiere hacerlo sin que parezca una traición, agrego yo.

"La calidad periodística de El Tiempo está cada vez más comprometida por el creciente conflicto de interés entre sus propósitos comerciales (ganarse el tercer canal) y políticos (cubrir al Gobierno que otorga el canal y a su socio en campaña) y sus deberes periodísticos. Este tipo de cubrimientos sesgados en nada contribuyen a resolver periodísticamente ese conflicto; lo único que logran es evidenciarlo".

A continuación del texto anterior, las directivas del diario formularon la siguiente glosa:

N. de la D.: EL TIEMPO rechaza por falsas, malintencionadas y calumniosas las afirmaciones de Claudia López. La Dirección de este diario entiende su descalificación de nuestro trabajo periodístico como una carta de renuncia, que acepta de manera inmediata.