viernes, 17 de agosto de 2012

Después de Bin Laden, ¡Assange!


Julian Assange@JulianAssange_
USA, the world’s internet censor, uses; slurs, lies, deceit & ICANN to block WikiLeaks just like www.CubanCulture.com & 56 other websites blocked from viewing
Anti Censorville · http://mirror.wikileaks.info/

Una vez extinto el mito de Bin Laden, el hombre más buscado sobre la Tierra y abatido el 2 de mayo de 2011 en Abbottabad (Pakistán) por fuerzas norteamericanas, los ojos del planeta se ocupan hoy del hacker e investigador australiano Julian Assange, acorralado en un oscuro rincón de la Embajada del Ecuador en Londres.

La concesión del asilo político por parte del presidente Rafael Correa al prófugo más visible de la justicia norteameriana, británica y sueca convierte al fundador del portal WikiLeaks en protagonista mundial de excepción, toda vez que su suerte puede cobrar sensibles efectos de orden politico  y diplomático entre los países que lo requieren y el Ecuador, con implicaciones que podrían extenderse a otras naciones de América Latina.

Solo contra el mundo, planteado desde la literatura hasta el sentido puramente existencial, en cuanto nada ni nadie parece salvarlo inclusive de la pena capital en los Estados Unidos, que lo requiere por delitos contra "la seguridad nacional", Assange completa en esta fecha 60 días reducido a una pequeña habitación "mal ventilada" de la sede diplomática, donde cuenta con una lámpara solar y una cinta de correr, indica hoy el diario británico "The Times".

Convertido su caso en un verdadero reality en el cual no sólo se juega la libertad sino la vida misma, el acusado de filtrar miles de expedientes secretos de diversos gobiernos, especialmente de los Estados Unidos, pasó "intranquilo" la noche No. 59 en la legación diplomática después de que le fuera concedido el asilo y tras su intento para evitar la extradición a Suecia, donde debe responder por dos delitos sexuales que él niega. "No viole a esas dos mujeres", dice, "apenas les hice el amor",

Assange permanece refugiado en la embajada de Ecuador desde que el pasado 19 de junio, con lo cual violó las condiciones de su arresto domiciliario, por lo que Scotland Yard le alertó de que será detenido si abandona el edificio.

Mientras se desarrolla la disputa diplomática entre Ecuador y el Reino Unido, "decepcionado" ante la decisión de Quito, Assange está, según señala hoy "The Times", "aburrido".

El rotativo explica que dentro del elegante edificio victoriano situado tras los lujosos almacenes Harrods, en el barrio de Knightsbridge, Assange pasa las horas en una pequeña oficina.

En esa habitación, según el periódico, el periodista, que continúa con la pulsera electrónica que era parte de los requisitos impuestos en su arresto domiciliario, tiene una lámpara solar, una cinta para correr, una conexión a internet y una cama.

Los amigos del fundador de WikiLeaks indican que el australiano está "intranquilo" y "tenso", mientras otros sugieren que comienza a sentirse deprimido.

El activista lleva encerrado durante 59 días, apartado de la luz solar dentro de una habitación "mal ventilada", según ese periódico.

Mientras algunos de los amigos de Assange creen que el australiano está preparado para soportar esta situación durante mucho tiempo, otros cuestionan su salud mental.

El rotativo también dice que el activista recibe visitas que "ponen música y le animan a bailar" y que su ayudante, Sarah Harrison, acude con frecuencia a verle por las tardes junto con Joseph Farrell, portavoz de WikiLeaks, el portal que distribuyó miles de cables diplomáticos secretos con información sensible.

"The Times" apunta además que Assange ha sido visitado por los simpatizantes acaudalados que han pagado su fianza, entre ellos el periodista John Pilger y Vaughan Smith, que alojó a Assange en una vivienda de Norfolk durante más de un año mientras el periodista llevaba su caso ante el Tribunal Supremo.

El caso Assange comenzó en diciembre de 2010, cuando fue detenido en Londres por orden de la fiscalía sueca, y desde entonces tres tribunales británicos, el último de ellos el Supremo el 14 de junio pasado, dictaminaron a favor de su entrega al país escandinavo.

Su defensa ha tratado por todos los medios de evitar la entrega a a las autoridades suecas por temor a que, finalmente, Assange sea extraditado a EEUU, el país más afectado por las filtraciones de WikiLeaks, y donde podría ser condenado a pena de muerte.

viernes, 3 de agosto de 2012

Así trata Chávez a la prensa

BRASILIA, agosto 3 de 2012. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha sumado un episodio beligerante a su lista de confrontaciones con representantes de la prensa internacional, en una conferencia realizada desde el Aeropuerto de Maiquetía a su regreso de Brasilia.

En esta ocasión, fue el periodista de AFP, Ramón Sahmkow, quien incomodó al mandatario con la "osadía" de no hacer ninguna pregunta sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur.
"¿No tendrás una preguntica sobre Mercosur (...) por casualidad, no?", increpó Chávez al reportero, quien le había formulado tres interrogantes sobre la OEA, Siria y el asesinato de una funcionaria diplomática venezolana en Kenia.



Aunque el video publicado por 6to Poder en YouTube edita la intervención de Chávez, la molestia es evidente en sus respuestas. Pero esta no es la primera vez que el mandatario la emprende contra la prensa. Uno de sus careos más sonados fue con la presentadora colombiana Patricia Janiot, de CNN, a quien acusó de manipular sus declaraciones en el 2008.


Y en el 2010 insultó a la corresponsal de Radio Francia Internacional y RCN Radio de Colombia, Andreína Flores. La reportera le había preguntado su opinión sobre la teoría opositora de que la redistribución de los circuitos electorales en Venezuela favorecía al Partido Socialista Unido; y su reacción a la destitución de la senadora colombiana Piedad Córdoba.

El presidente aprovechó también la rueda de prensa del miércoles para desmentir los rumores acerca de que habría visitado una clínica para hacerse un examen médico durante su visita a Brasil.
"Me siento muy bien. Sé que algunos, creo que enfermos mentales, con cierto sadismo incluso, aprovechan cualquier oportunidad para seguir lanzando sus mensajes, sus malos deseos para conmigo", dijo. La información fue publicada originalmente por el periodista venezolano Nelson Bocaranda en su blog RunRun.es.

Según Bocaranda, el estudio arrojó que Chávez tiene aún fracturado el brazo del fémur izquierdo debido a las radiaciones, y el tumor de la pelvis se ha mantenido estacionario. A su vez, los doctores alertaron sobre los efectos negativos de la sobredosis de esteroides y calmantes en el paciente.

El mandatario, quien semanas atrás afirmó estar plenamente curado del cáncer que lo aqueja hace más de un año, recalcó que su estado de salud es bueno. "Los que me desean a mí la muerte yo les deseo mucha vida, para que vean como la revolución bolivariana va a seguir avanzando de batalla en batalla, y de victoria en victoria", añadió.

Asimismo declaró que los organismos como la "nefasta, podrida y degenerada" Corte Interamericana de Derechos Humanos deben desaparecer por no estar "a la altura del mundo nuevo", al tiempo que ratificó su retiro de los organismos judiciales de la OEA.

Publicado por Yahoo! Noticias.

viernes, 22 de junio de 2012

La patrona del mal

Antonio Caballero
'Televisión educativa', titula el caricaturista Matador, en El Tiempo, un chiste que ilustra la serie de televisión sobre Pablo Escobar, El patrón del mal, presentada por el Canal Caracol todas las noches. El dibujo muestra a un niño disfrazado con peluca y bigotes y pistola que le dice a su padre estupefacto: "Soy Pablo Escobar". Y lo terrible es que el chiste de Matador va en serio: muchos millares de niños (y niñas) de Colombia quieren ser, cuando grandes, como el Pablo Escobar que pinta la serie: un héroe fuerte y valeroso, inteligente y astuto, rico y poderoso, digno de admiración y emulación hasta en sus crímenes y en sus trampas, o justamente por ellos.

No es de extrañar que la serie tenga el rating más alto de la historia de la televisión colombiana, a pesar de que compite, desde la semificción, con sustanciosos crímenes de verdad-verdad: la traición de que se acusa a Sigifredo en el Valle, el presunto asesinato del caño de la 93, el empalamiento del Parque Nacional, sin contar asaltos guerrilleros, ejecuciones sumarias, bombardeos, falsos positivos, secuestros. Nuestra televisión es una mina de sangre.

El estreno de la serie fue anunciado por una campaña publicitaria sin precedentes y presentado en una ceremonia a la cual acudió lo más granado de la sociedad -políticos, empresarios, ministros, periodistas, millonarios, artistas, damas de sociedad- encabezado por varios de los hijos de las víctimas del bandido difunto. Y tan arriba va el rating, o sea, el número de espectadores que siguen la serie día a día (entre los cuales me incluyo), que habiendo sido prevista para 60 capítulos de una hora Caracol ha decidido transmitirla más bien en 120 de media hora, para que en la otra media quepa la avalancha de anuncios publicitarios de empresas de toda índole que quieren aprovechar la popularidad del capo mafioso: farmacéuticas, cementeras, bancos, grandes tiendas, telefónicas, cines, empresas públicas distritales. Y el gobierno nacional, que es de todos modos el principal puntal publicitario de todos los medios audiovisuales o escritos. Al gobierno no le tiembla la mano para poner a remolque del más despiadado asesino de nuestra historia a los niños (y las niñas) que piden amor y cuidados y a las señoritas que fingen atrapar en el aire la urna de la transparencia. Es impresionante.

La serie lo merece, sin duda, pues es una magnífica producción televisiva. El guion, los libretos, la ambientación, la dirección, la actuación de todos los participantes. Los mejores son los más malos: Escobar, su mamá. Y el espléndido conjunto es, en suma, un canto a la mayor gloria póstuma de un bandido.

Sin embargo los productores de la serie y padres de la idea, Juana Uribe y Camilo Cano, habían dicho que su propósito era contar la historia desde el lado de las víctimas. Y ellos mismos lo son: sobrina la una de Luis Carlos Galán, e hijo el otro de Guillermo Cano, asesinados ambos por orden de Escobar. Pero por muy víctimas que hayan sido, su producción televisiva es, repito, un canto al triunfo de un criminal, que es ya, por otra parte, un personaje casi mitológico, venerado como un santo en las comunas y los barrios populares de Medellín, desde donde se hacen peregrinaciones para orar y poner flores en su tumba. La cual es también escala habitual en los circuitos para extranjeros que organizan las agencias de turismo, pues no en balde se trata del colombiano más famoso en el mundo: más que Rafael Puyana y que Radamel Falcao y que César Rincón y que Fernando Botero, y solo comparable a Gabriel García Márquez -quien, por cierto, le dedicó a una de sus fechorías un libro entero: Noticia de un secuestro-.

Y es que Pablo Escobar, como se ha dicho de Adolf Hitler, ganó su guerra después de muerto.

La ganó porque la Colombia corrompida y criminal de la que fue pionero, adoradora del dinero rápido a cualquier precio y olvidada de toda moral y todo escrúpulo, es la que se está imponiendo. Escobar murió a tiros (como sus víctimas). Pero tras su muerte el narcotráfico terminó por penetrar e inficionar todo: el campo y la ciudad, la guerrilla y el Estado, la banca, la política: ya no es Pablo Escobar el único narcoparlamentario. La televisión: lo estamos viendo. La lengua: media Colombia habla hoy la lengua de la mafia, mitad de sicario paisa, mitad de traqueto valluno: "¡Hágale!", "¡Sí o sí?". Y el ejemplo va calando, en la llamada 'colombianización' -o sea, escobarización- de México, de América Central, de la Argentina, del pacífico Uruguay, del Brasil. Porque a todo esto, y pese a la idolización del difunto Pablo Escobar, no hay que olvidar que él no fue sino una encarnación pasajera del mal: no el patrón. La patrona es la droga. O, más exactamente, la prohibición de la droga, que la convierte en un valiosísimo producto de primerísima necesidad: en un exquisito bocado de criminal, en el sentido en que se habla de un 'bocado de cardenal'.

No me cansaré de repetirlo.

Publicado por Semana.com

martes, 5 de junio de 2012

40 años de una foto histórica de Vietnam

Niños llorando, entre ellos Kim Phuc, de nueve años, al centro gritando ¡Quema! ¡Quema!, huyen del ataque aéreo con napalm contra una zona donde supuestamente había integrantes del Viet Cong, el 8 de junio de 1972. La foto, que retrató los horrores de la guerra en Vietnam y fue tomada por el fotógrafo de The Associated Press, Nick Ut, cumplió 40 años. (Foto AP/Nick Ut)
Niños llorando, entre ellos Kim Phuc, de nueve años, al centro gritando "¡Quema! ¡Quema!", huyen del ataque aéreo con napalm contra una zona donde al parecer había integrantes del Viet Cong, el 8 de junio de 1972. La foto, que retrató los horrores de la guerra en Vietnam y fue tomada por el fotógrafo de The Associated Press, Nick Ut, cumplió 40 años. Foto AP/Nick Ut) 

TRANG BANG, Vietnam, junio 5 de 2012.  (AP) — En la foto, la niña siempre tendrá 9 años y gritará "¡quema!, ¡quema!" mientras huye de su aldea vietnamita en llamas.

Siempre estará desnuda, víctimas del pegajoso napalm que le quemó la ropa y la piel. Siempre será una víctima sin nombre.

Al fotógrafo vietnamita Huynh Cong "Nick" Ut, de The Associated Press, sólo le tomó un segundo tomar la icónica foto en blanco y negro de Phan Thi Kim Phuc hace 40 años. Con ella transmitió los horrores de la guerra en Vietnam mejor que cualquier texto, ayudando a poner fin a una de las guerras más controversiales en la historia estadounidense.

Pero detrás de esa foto hay una historia menos conocida. Es la historia de una niñita malherida unida por el destino con un joven fotógrafo. Un momento capturado en el caos de una guerra que sería su salvación y camino a una aventura de vida.

"Siempre he querido huir de ese recuerdo", dijo Kim Phuc, ahora de 49 años. "Pero parece que la foto no me deja ir".
Phan Thi Kim Phuc y el fotógrafo de The Associated Press, Nick Ut, reunidos en California el sábado 2 de junio de 2012. Kim Phuc es la niña que Nick Ut retrató el 8 de junio de 1972 huyendo de un ataque con napalm. La famosa foto en blanco y negro, que retrató los horrores de la guerra en Vietnam, cumplió 40 años. (Foto AP/Jae C. Hong)
Phan Thi Kim Phuc y el fotógrafo de The Associated Press, Nick Ut, reunidos en California el sábado 2 de junio de 2012. Kim Phuc es la niña que Nick Ut retrató el 8 de junio de 1972 huyendo de un ataque con napalm. La famosa foto en blanco y negro, que retrató los horrores de la guerra en Vietnam, cumplió 40 años. Foto AP/Jae C. Hong

Era el 8 de junio de 1972 cuando Phuc escuchó el grito de un soldado: "¡Tenemos que desalojar este lugar! ¡Bombardearán aquí y estaremos muertos!".

Segundos después vio las estelas de las bombas, amarillas y púrpuras, sobrevolando el templo Cao Dai donde su familia estaba refugiada desde hace tres días, mientras las fuerzas vietnamitas del norte y sur peleaban por el control de la villa.

La pequeña niña escuchó un estruendo encima y volteó hacia arriba. Mientras el Skyraider survietnamita planeaba cada vez más bajo, dejó caer recipientes como huevos.

"¡Ba-boom! ¡Ba-boom!"

El suelo se estremeció y un calor infernal sofocó la zona mientras un estallido escupió llamas anaranjadas en todas direcciones.

Las llamas alcanzaron el brazo izquierdo de Phuc. Su ropa de algodón se derritió al contacto. Los árboles se convirtieron en ardientes antorchas. Sentía dolor agudo en su piel y músculos.

"Seré fea y ya no seré normal", pensó mientras rozaba furiosamente con su mano derecha su brazo quemado. "La gente me verá de forma diferente".

Impactada, salió corriendo por la Autopista 1 detrás de su hermano mayor. No vio a los periodistas extranjeros que estaban en la dirección hacia donde ella huía, gritando.

Entonces perdió el conocimiento.
Phan Thi Kim Phuc abraza a su hijo Thomas, de tres años, en su casa en Toronto, en mayo de 1997. Kim Phuc es la niña que fue retratada el 8 de junio de 1972 huyendo de un ataque con napalm. La famosa foto en blanco y negro, que retrató los horrores de la guerra en Vietnam y fue tomada por el fotógrafo de The Associated Press, Nick Ut, cumplió 40 años. (Foto AP/Nick Ut)
Phan Thi Kim Phuc abraza a su hijo Thomas, de tres años, en su casa en Toronto, en mayo de 1997. Kim Phuc es la niña que fue retratada el 8 de junio de 1972 huyendo de un ataque con napalm. La famosa foto en blanco y negro, que retrató los horrores de la guerra en Vietnam y fue tomada por el fotógrafo de The Associated Press, Nick Ut, cumplió 40 años. Foto AP/Nick Ut

Ut, el fotógrafo vietnamita de 21 años que tomó la foto, llevó a Phuc a un pequeño hospital. Ahí le dijeron que no había nada que hacer. Pero mostró su insignia de prensa estadounidense y pidió que los médicos la atendieran y le aseguraran que no la iban a olvidar.

"Lloré cuando la vi corriendo", dijo Ut, cuyo hermano mayor murió durante una asignación de la AP en el delta del río Mekong. "Si no la ayudaba, si algo le pasaba y moría, creo que me hubiera suicidado".

Al regresar a la oficina en Saigón, reveló su rollo. Cuando salió la imagen de una pequeña niña desnuda, todos temieron que fuera rechazada por la estricta política de la agencia contra la desnudez.
Pero el veterano editor de fotos en Vietnam, Horst Faas, la vio y supo que era una foto extraordinaria. Argumentó el valor fotográfico de la imagen más allá de otras consideraciones y ganó.

Un par de días después que la imagen impactara al mundo, otro periodista encontró que la pequeña niña de algún modo había sobrevivido al ataque. Christopher Wain, corresponsal de la televisora británica British Independent Television Network, quien le dio a Phuc agua de su cantimplora y le roció la espalda que se le quemaba, luchó para que la transfirieran a la unidad Barsky, operada por estadounidenses. Era la única instalación en Saigón equipada para atenderle sus severas lesiones.

"No tenía idea de dónde estaba o qué me había ocurrido", recuerda Phuc. "Desperté y estaba en el hospital con mucho dolor y las enfermeras estaban a mi alrededor. Desperté con un terrible temor".
Una tercera parte del pequeño cuerpo de Phuc recibió quemaduras de tercer grado, aunque su cara de alguna forma quedó intacta. Con el tiempo la piel quemada comenzó a sanar.

"Todos los días a las 8 de la mañana, las enfermeras me ponían en la tina de quemados para retirar toda mi piel muerta", dijo. "Yo sólo lloraba y cuando no soportaba más, me desmayaba".

Después de múltiples injertos de piel y cirugías, Phuc finalmente fue dada da alta, 13 meses después del bombardeo. Ella ha visto la foto de Ut, que para entonces le hizo ganar el premio Pulitzer, pero ella todavía desconocía el alcance y poder de esa imagen.

Phuc sólo quería irse a casa y ser una niña otra vez.

Durante un tiempo, la vida regresó a la normalidad en cierto modo. La foto fue famosa, pero Phuc fue relativamente una desconocida, salvo para quienes vivían en su pequeña aldea cerca de la frontera camboyana. Ut y otros periodistas le hacían visitas ocasionales que cesaron después del 30 de abril de 1975, cuando las fuerzas comunistas del norte tomaron el control de Vietnam del Sur, lo que puso fin a la guerra.

La vida bajo el nuevo régimen fue dura. El tratamiento médico y los analgésicos eran caros y resultaban difíciles de encontrar para la adolescente, que seguía sufriendo jaquecas y dolores intensos.

La joven trabajó intensamente y logró ingresar a la escuela de medicina para buscar su sueño de ser doctora. Pero todo terminó una vez que los líderes comunistas se percataron del valor propagandístico de la "niña del napalm" que aparecía en la foto.

Se vio obligada a dejar la escuela y a volver a su provincia de origen, donde se le hacía participar en encuentros con periodistas extranjeros. Las visitas eran vigiladas y controladas. Se le indicaba qué debía declarar.

Sonreía e interpretaba su papel, pero el descontento comenzaba a consumirla. "Quería escapar de esa imagen", dijo. "Fui quemada por el napalm; fui una víctima de la guerra... pero crecí y me volví otro tipo de víctima".

Se refugió en el Cao Dai, la religión de Vietnam, en busca de respuestas que no llegaron.
"Mi corazón era exactamente como una taza de café negro", dijo. "Deseaba haber muerto en aquel ataque con mi primo, con mis soldados de Vietnam del Sur. Deseaba haber muerto en aquel tiempo para no sufrir así más... era muy difícil para mí soportar toda esa carga con aquel odio, ira y amargura".

Un día, al visitar una biblioteca, Phuc encontró una Biblia. Por vez primera comenzó a creer que había un plan para su vida.

De pronto, una vez más, la foto que le había dado aquella fama indeseable, le abrió una oportunidad.
En 1982 viajó a Alemania Occidental para recibir atención médica con ayuda de un periodista extranjero. Luego, el primer ministro de Vietnam, conmovido por su historia, hizo los arreglos para que estudiara en Cuba.

Estuvo al fin libre del escrutinio público, pero su vida distaba mucho de ser normal. Ut, que trabajaba entonces en la AP en Los Angeles, viajó para reunirse con ella en 1989, y encontró que no se le dejaba sola un solo momento. No hubo forma de que él supiera que ella quería de nuevo su ayuda, desesperadamente.

"Sabía en mis sueños que un día el tío Ut me ayudaría a tener libertad", dijo Phuc, quien se refirió a él usando ese término familiar, en una muestra común de afecto de los vietnamitas. "Pero estaba en Cuba, estaba realmente decepcionada porque no podía tener contacto con él. No podía hacer nada".

Cuando estaba en la escuela, Phuc conoció a un joven vietnamita. Creyó que nadie la querría nunca, debido a las cicatrices que le cubrían la espalda y un brazo. Pero Bui Huy toan pareció amarla aún más por esa causa.

Ambos decidieron casarse en 1992 e irse de luna de miel a Moscú. En el vuelo de regreso a Cuba, los recién casados desertaron durante una escala en Canadá para cargar combustible. La mujer vietnamita se sintió libre.

Phuc habló con Ut para darle la noticia, y él la alentó a contar su historia al mundo. Pero Phuc estaba harta de dar entrevistas y de posar para fotografías.

"Tengo un marido y una nueva vida, y quiero ser normal, como todos los demás", dijo. A la postre, la prensa encontró a Phuc, viviendo en Toronto. La mujer decidió que debía tomar el control de su propia historia. En 1999 se publicó un libro y se lanzó un documental, tal como ella quería que se hicieran. Se le pidió ser embajadora de la Buena Voluntad de ONU para ayudar a las víctimas de la guerra. Desde entonces, se ha reunido con Ut muchas veces para contar su historia. Incluso viajaron a Londres para conocer a la reina.

"Hoy estoy feliz de haber ayudado a Kim", dijo Ut, que sigue trabajando para la AP y que volvió recientemente a la aldea de Trang Bang. "La llamo mi hija".

Después de cuatro décadas, Phuc, que tiene ahora cuatro hijos, puede finalmente mirar la foto en que corre desnuda, y entiende por qué sigue siendo tan poderosa. La salvó, la puso a prueba y finalmente la liberó.

"La mayoría de la gente conoce mi foto pero hay muy pocas que conocen mi vida", opinó. "Estoy muy agradecida de... poder aceptar esta imagen como un regalo poderoso. Es mi elección. Así puedo trabajar con esto por la paz".

EN FOTOS: La niña, 40 años después de la tragedia
En la internet: http://www.kimfoundation.com
Margie Mason está en Twitter como http://www.twitter.com/margiemasonap

sábado, 19 de mayo de 2012

Uribe, el twittero energúmeno

Germán Uribe
El fenómeno Uribe, tan repicado y publicitado por los medios en un desconcertante afán por reproducir literalmente todos y cada uno de sus trinos, ciertamente se pasó de la raya.

Inesperadamente la humanidad ha sido sorprendida por una fuerte voz que, vertiginosa, se levantó con notable resonancia y un alucinante cubrimiento global, y que ahora es conocida por todo el mundo como Twitter. Esta portentosa red social, nacida del microblogging, una variante de los blogs, es un servicio que habilita a sus usuarios para comunicarse entre sí a través de mensajes breves, ofreciendo la opción de escribir y leer textos hasta de 140 caracteres, entradas estas que llevan por nombre tweets, derivado del inglés twitter, cuyo significado no es otro que el de gorjear o trinar. Así, pues, quien hoy en día crea una página de Twitter, automáticamente podrá interrelacionarse con otros haciendo uso de mensajes que van y vienen en tiempo real. Esta plataforma, creada en San Francisco en el 2006 por Jack Dorsey, ofrece sus funciones sin costo alguno y tiene la particularidad de relacionar directamente y de forma inmediata tanto a los seguidores del sujeto que abre su página, como a este con quienes lo siguen. Actualmente más de 200 millones de personas gozan de sus beneficios, cifra de cibernautas que día a día se va quedando corta, generando según dato probablemente ya con amplitud superado, 65 millones de tweets al día.

Este sistema de comunicación entre los habitantes del planeta está revolucionando al mundo. Ya de por sí, podría considerárselo como una adicción contagiosa e incurable. Aparentemente por estos días nada puede decirse por fuera de él. Los gobernantes y los gobernados, el poeta o el comerciante, el periodista o el político, los enamorados, todos se ven obligados a manifestarse allí dando la impresión de que la verdad y el poder de sus expresiones van implícitas en estos tweets o tuits que salen disparados con tan solo un simple clic. Esta herramienta virtual no es otra cosa que un cable conductor de energía verbal que no repara en fronteras y cuya inmediatez y gratuidad fascinan.

Pues, bien, esta breve introducción la hago con la expresa intención de referirme a uno solo de sus usuarios, conociendo esta vez con precisión qué instrumentos tecnológicos son ahora los suyos en su desaforada carrera política y en el desenvolvimiento de su pendenciera ideología de extrema derecha y sus jurásicos y ramplones estilo y pensamiento. En suma, a qué tanta alharaca del usuario de marras.

Cualquier lector medianamente enterado del discurrir de la vida política de los últimos años sabe con certeza que si hablamos de bronquista, delirante, arbitrario, mesiánico, o de los atajos, “le doy en la cara, marica” y del todo-vale y los huevitos y un largo etcétera de absurdos y exabruptos, añadiéndole a eso lo de “trinador” y twittero, no podemos estar nombrando sino muy específicamente a un colombiano: el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Y es que hoy en día el estatus VIP de la gente parece estar concentrándose en el uso y abuso de las páginas Twitter, las cuales, gracias a su facilismo e inmediatez, y a su enorme cubrimiento, otorgan una libertad casi absoluta para ejercer vanidades, aplastar malquerientes o lanzar calumnias y crear alarmas. No pocos egocentrismos faranduleros, intelectuales o politiqueros han venido paulatinamente inscribiéndose en su libertino Club, en donde el exiguo esfuerzo verbal o reflexivo y la comodidad que ofrece la ventajosa distancia física frente al objeto de cualquier vilipendio o, incluso también, y por timidez, de una que otra galantería o adulación, hace las delicias de los Twitteros.

Pero el fenómeno Uribe, tan repicado y publicitado por los medios en un desconcertante afán por reproducir literalmente todos y cada uno de sus trinos, ciertamente se pasó de la raya. Su frenético twitteo tiende no sólo a afectar el equilibrio mental suyo, sino a enloquecer a todo un país que, si con el presidente Santos a la cabeza, le sigue leyendo y controvirtiendo, terminará tan idiotizado y extraviado como jamás lo hubiésemos imaginado.

Porque es el eco, producto de los altoparlantes instalados en tertuliaderos, periódicos, la Tv y la radio, el que ha hecho que un expresidente presumiblemente en tránsito hacia el más riguroso juicio por parte de la justicia -la colombiana, o en su defecto, la internacional-, o al ese sí irremediable e implacable de la Historia, se haya autoproclamado de repente desde su exasperante trinar en el remozado mesías, luz en las tinieblas, conciencia de la patria, salvador y redentor de un país, y todo ello, quién lo creyera, porque en algún momento vislumbró que ajustándose su traje de twittero de tal manera que no le quedara tan holgado como aquel famoso frac que le luciera a los reyes de España, podría seguir haciendo de las suyas mientras retornaba al poder tras haber hecho trisas con sus trinos a ese, “su traidor”, el que él mismo instaurara para luego traicionar.

Para esta Colombia de ahora los trinos de Uribe son tan desestabilizadores y contrarios a la razón y al juicio, y tan peligrosos, como lo son, en otra dimensión, desde luego, las Bacrim, el narcotráfico… o cualquiera de las 7 plagas de Egipto.

Ya está bueno de tanta atención al energúmeno twittero del Ubérrimo.

Publicado por la Revista Semana, viernes 18 de mayo de 2012.
Ver más artículos de Germán Uribe*

lunes, 14 de mayo de 2012

Las razones de la dignidad: Orhan Pamuk

El 24 de abril de 2012, el emblemático escritor turco Orhan Pamuk aceptó asumir un tema bien delicado en su país: por qué nunca debe negociarse la libertad de expresión.
Orhan Pamuk
En marzo de 1985 Arthur Miller y Harold Pinter viajaron juntos a Estambul. En ese momento probablemente eran los dos nombres más importantes de la dramaturgia mundial, pero su viaje a Estambul por desgracia no fue a causa de una obra de teatro o de un suceso literario sino de los crueles recortes a la libertad de expresión que se estaban imponiendo en Turquía en ese momento y de la gran cantidad de escritores que languidecían en prisión. En 1980 hubo un golpe de Estado en Turquía: encarcelaron a cientos de miles pero, como siempre, los escritores fueron objeto de la persecución más encarnizada. A veces miro las publicaciones y los almanaques de aquella época para recordar cómo eran las cosas, y siempre acabo topándome con una imagen que para muchos de nosotros define la era: en un juzgado, un hombre de cabeza rapada y flanqueado por policías frunce el ceño mientras se juzga su caso. Muchos de esos hombres eran escritores, y Miller y Pinter habían venido a Estambul a reunirse con ellos y con sus familias, a ofrecerles ayuda, y a obligar al mundo a ver su predicamento. El Pen Club y el Comité de Helsinki organizaron su viaje. Yo fui al aeropuerto a recibirlos porque junto con un amigo seríamos sus guías.

Me habían ofrecido este trabajo no porque tuviese nada que ver con la política sino porque hablaba inglés de corrido, y había aceptado feliz no sólo porque era una forma de ayudar a colegas amigos en problemas sino porque significaba pasar unos días en compañía de dos grandes escritores. Visitamos juntos pequeñas editoriales empeñadas en sobrevivir, salas de redacción atestadas, y las oscuras y polvorientas oficinas de revistas modestas constantemente a punto de cerrar; fuimos de casa en casa y de restaurante en restaurante y hablamos con escritores en problemas y con sus familias. Hasta ese momento yo había permanecido al margen del mundo político, negándome a participar excepto bajo coerción, pero la culpa que me generaban las sofocantes historias de represión, crueldad y maldad pura me empezó a atraer a ese mundo, y también el sentimiento de solidaridad —aunque al mismo tiempo me invadía el deseo opuesto de protegerme de todo eso, de no escribir más que novelas hermosas el resto de mi vida. Recuerdo que mientras llevábamos a Miller y a Pinter en taxi de una cita a otra, discutíamos sobre los vendedores callejeros, las carretas tiradas por caballos, las mujeres con velo y las mujeres sin velo, que siempre despiertan el interés de los observadores occidentales. Pero hay una imagen que recuerdo con nitidez: mi amigo y yo estamos susurrando agitadamente en un extremo de un larguísimo corredor en el Hilton de Estambul, y en el otro extremo Miller y Pinter hacen otro tanto con la misma intensidad sombría. Creo que la razón por la cual esta imagen quedó grabada en mi memoria es porque ilustra la distancia que separa nuestras complejas historias de las suyas, al tiempo que sugiere la consoladora posibilidad de la solidaridad entre escritores.

Esa misma sensación de orgullo mutuo y vergüenza compartida me acompañó durante todas las reuniones, en una habitación tras otra llenas de fumadores empedernidos e inquietos. Y lo sabía porque a veces la sensación se expresaba abiertamente y a veces la sentía en mí o la intuía en los gestos y expresiones de los otros. Los escritores, pensadores y periodistas con los que nos reunimos se consideraban en su gran mayoría izquierdistas, así que podría decirse que sus problemas estaban íntimamente relacionados con las libertades tan caras a las democracias liberales occidentales. Veinte años después, constato con evidente tristeza que la mitad de ellos —aproximadamente: no tengo datos precisos— defienden un nacionalismo reñido con la occidentalización y la democracia.

Mi experiencia como guía y otras experiencias similares en años posteriores me enseñaron algo que todos sabemos, pero que quisiera subrayar hoy, aprovechando esta oportunidad. La libertad de pensamiento y la libertad de expresión son derechos humanos universales, y deben serlo en todos los países. Estas libertades, que los hombres de hoy anhelan con tanta intensidad como el pan y el agua, jamás deberían coartarse por cuenta de los sentimientos nacionalistas, las sensibilidades morales o, lo que es peor, los intereses económicos o militares. Si en tantas naciones en los extramuros de Occidente la pobreza se padece con vergüenza, no es a causa de la libertad de expresión sino de su ausencia. En cuanto a aquellos que emigran de estos países pobres hacia el occidente o el norte, huyendo de las dificultades económicas y de la represión brutal, sabemos que en ocasiones deben seguir padeciendo maltrato, producto en este caso del racismo en los países ricos. Debemos estar alerta con aquellos que denigran de los inmigrantes y de las minorías por cuenta de su religión, sus raíces étnicas o la opresión a la que los gobiernos de los países que han abandonado someten a su propia gente. Pero el respeto a la humanidad y las creencias religiosas de las minorías no es una justificación para restringir la libertad de pensamiento. El respeto a los derechos de las minorías étnicas o religiosas jamás debería usarse como excusa para violar la libertad de expresión. Los escritores jamás debemos titubear en esto, sin importar cuán tentador sea el pretexto. Entre nosotros, algunos comprenden mejor a Occidente, otros sienten más afinidad con los que viven en Oriente, y otros, como yo, intentamos mantener el corazón dispuesto en uno y otro lado de esa frontera ligeramente artificial, pero nuestras afinidades naturales y nuestro deseo de comprender a quienes no son como nosotros no debe interferir en nuestro respeto por los derechos humanos.
Publicado por El Malpensante, de Bogot

sábado, 12 de mayo de 2012

Fotógrafo de guerra descansa en paz

NUEVA YORK, mayo 11 de 2012. (ANSA) - Horst Faas, legendario fotógrafo de guerra de la agencia Associated Press (AP), vencedor dos veces del premio Pulitzer, murió hoy a los 79 años de edad.

Durante 10 años fue responsable del sector foto de la AP en el sudeste asiático. Faas cubrió la guerra de Vietnam desde 1962 a 1974, cuando sacó fotos emblemáticas sobre el conflicto, como la ejecución de un joven vietnamina, de pie, en medio de una calle con un balazo en la sien.

Hoy la prensa rescató varias de esas imágenes que sacó en Vietnam, con su lente. Allí fue herido en 1967.

 A Vietnam dedicó Faas diez años de su vida, durante los que la arriesgó cada día, en primera línea, y también reclutando y adiestrando fotógrafos, conocidos como el "ejército de Horst".

 Fass, que había nacido en Alemania, venció en 1965 su primer premio Pulitzer, al que le siguió otro en 1972 por una serie de fotos sobre torturas y ejecuciones en Bangladesh. Come responsable del sector de fotografías de AP en el sudeste asiático, Horst seleccionó a algunos de los mayores talentos que había en Saigón en aquellos años. Entre ellos quien dio el anuncio de su muerte, Huynh Cong 'Nick' Ut, que tomó la célebre foto de la niña que huye desnuda en llamas mientras a sus espaldas se alza un gran hongo de humo tras los bombardeos con napalm.

 A la intuición de Faas se debe también el reclutamiento de Eddie Adams, autor de la imagen que retrató la ejecución sumaria a un survietnamita con un disparo, por un policía nordvietnamita en una calle de Saigón.

En aquél tiempo, Faas compartió vivienda por un período con el periodista David Helberstam del New York Times, quien lo recordó.

 "Jamás ví a nadie que estuviera por tanto tiempo (en Vietnam), que haya tomado tantos riesgos y que haya mostrado tanta devoción por su trabajo y sus colegas. Lo considero un genio", dijo.

Para el vicepresidente y director del departamento de fotografía de AP, Santiago Lyon, "Horst Faas era un gigante del fotoperiodismo mundial, cuyo extraordinario empeño en contar historias difíciles era único y excepcional". (Por Stefano de Paolis, ANSA)

He aquí algunas de sus fotografías más célebres, reproducidas por Yahoo en español:
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Tropas de Vietnam del Sur hacinadas en un transporte de EEUU. (1962). (Horst Faas/AP)
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Amanecer en la jungla. Los soldados estadounidenses y vietnamitas del sur esperaban una emboscada nocturna que no ocurrió (1965). (Horst Faas/AP) 
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Heridos tras la explosión en la embajada de los EE.UU. en Saigon (1965). (Horst Faas/AP) 
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Un camillero vietnamita se cubre el rostro por el hedor de los cadáveres tras un combate en una carretera (1965). (Horst Faas/AP) 
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 Un soldado estadounidense escolta una caravana de desplazados (1965). (Horst Faas/AP) 
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La ejecución de un prisionero del Vietcong por el jefe de policía de Saigon, tomada por Eddie Adams en 1968. Horst Haas, como editor jefe de fotografía de AP, defendió la publicación de esta foto para ilustrar los horrores de la guerra. (Horst Faas/AP) 
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Una mujer de Vietnam del sur llora sobre el cadáver de su marido (1969). (Horst Faas/AP) 
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Dos niños vietnamitas observan a un paracaidista estadounidense armado con un lanzagranadas (1966). (Horst Faas/AP) 
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Niños y mujeres se protegen del fuego cruzado con el Vietcong agazapándose en una zanja (1966). (Horst Faas/AP) 
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El propio Horst Faas, empotrado en una patrulla. (AP Photo) 
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 Horst Faas, cuando era recogido por un helicóptero en un terreno de marismas (1965). (AP Photo)
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 Asalto por aire y tierra contra el Vietcong (1965). (Horst Faas/AP) 
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El mismo Horst Faas, en Ca Mau, Vietnam. (AP Photo) 
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Un niño congolés sufriendo hambruna (1961). (Horst Faas/AP) 
En esta fotografía del 22 de septiembre de 1974, Muhammad Alí toca algunas notas en el piano mientras lo mira la cantante Etta James. Lupe de León, publicista de James, dijo que ella murió en el sur d
En esta fotografía del 22 de septiembre de 1974, Muhammad Alí toca algunas notas en el piano mientras lo mira la cantante Etta James. Lupe de León, publicista de James, dijo que ella murió en el sur de California el viernes 20 de enero de 2012. (Foto AP/Horst Faas) 
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Mohammed Alí entrenando para su combate contra George Foreman (1974 ). (Horst Faas/AP)
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Los presidentes egipcio Anwar Sadat (izquierda)  y estadounidense Richard Nixon se saludan frente a las pirámides de Giza (1974). (Horst Faas/AP)

viernes, 30 de marzo de 2012

Censura empresarial de Venezuela en Colombia


 ¿Hasta dónde el ciudadano de a pie es realmente consciente de la gravedad que entrañan los recortes a la libertad de expresión y de información? Un país indiferente a este sagrado precepto universal, cual es el derecho a informar y a ser informado, avanza en peligrosa dirección, toda vez que los intereses que promueven la censura de prensa son exactamente aquellos a los cuales les preocupa la difusión de la verdad en aras del poder político y/o económico que detentan.

No se trata, pues, de un tema que sólo deba interesar a las organizaciones periodísticas en general o en particular. A ese propósito, el Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB) ha expedido en la fecha el siguiente comunicado, según el cual empresarios venezolanos que han trasladado sus inversiones a Colombia en medios de comunicación, perseguidos por la censura del gobierno su país, aplican ahora criterios similares en detrimento de la libertad de prensa en la nación que los acoge.

Matoneo judicial a la libertad de prensa

"Una nueva modalidad para someter a la prensa y coartar su libertad ha empezado a hacer carrera en Colombia. Y si el país, sus instituciones, su justicia, los diferentes medios de comunicación y las distintas organizaciones del periodismo no reaccionan, la nueva práctica, la de amordazar a la prensa mediante el acoso judicial ó matoneo judicial, se abrirá paso en detrimento de toda la sociedad colombiana.

Esta innovadora forma de atacar a la prensa hace caso omiso no sólo de las buenas costumbres para interactuar con la prensa sino de la legislación colombiana que traza para el ejercicio del periodismo unos parámetros amplios, como ocurre en cualquier país civilizado del mundo. Acuden a la práctica de denunciar penalmente a los periodistas por pánico económico. Y lo más irónico es que esta modalidad la están impulsando empresarios forasteros a los que el país les ha abierto sus puertas, pues han llegado huyendo de los atropellos y de los abusos de poder que se han impuesto en su nación por orden presidencial.

Y la mejor manera de agradecer esa hospitalidad es pisoteando uno de los pilares de la democracia colombiana, como es la libertad de expresión, específicamente la libertad de prensa. Este es un derecho fundamental de nuestra Constitución y de las más grandes democracias del mundo. No es gratuito que en Estados Unidos la libertad de prensa haga parte de la primera enmienda de su Carta Política.

Bienvenida la inversión extranjera, para ayudar al desarrollo del país. Bienvenidos los empresarios venezolanos que saben sacarle el jugo a la explotación petrolera. Pero no son bienvenidas las estrategias poco limpias de algunos de ellos de llenar de demandas a todo periodista que pretenda informar sobre lo malo y lo feo de sus prácticas empresariales. Dada su riqueza económica, adquirida en buena parte en la propia Colombia, no pueden abusar de su poder ni atropellar. Esto, precisamente, fue lo que a algunos de los accionistas de Alange Energy, Pacific Rubiales y empresas similares los sacó corriendo de Venezuela. Eso no lo pueden olvidar.

Después de la quiebra del poderoso Grupo Grancolombiano, a comienzos de los años 80, el empresariado colombiano entendió el importante papel de la prensa. No obstante los diversos informes periodísticos que se publican sobre los empresarios nacionales, éstos han sido gallardos. Hasta hoy nunca he visto a un Luis Carlos Sarmiento Angulo, o a un José Alejandro Cortés, o a algún directivo del Grupo Santo Domingo o del llamado Sindicato Antioqueño, etc., persiguiendo judicialmente a un periodista, haciéndole matoneo judicial.

A Héctor Mario Rodríguez, el editor general de Primera Página, se le denunció penalmente por el delito de pánico económico, porque se le quieren achacar los errores que cometió Alange Energy, hoy Petro Magdalena, que le costó el puesto a varios de sus directivos y que hizo retroceder el precio de su acción en cerca de un 50%. Héctor Mario se limitó a reproducir en tiempo real la información que la misma empresa publicaba sobre sus reservas petroleras, sus estados financieros (con las correcciones a la baja que la misma empresa hacía), sus litigios y los comentarios y análisis que en el exterior se producían sobre la evolución de la misma compañía. Todo lo que ha venido haciendo el editor general de Primera Página es una “supervisión” informativa permanente de las empresas que están entrando al país y que están buscando atraer a pequeños inversionistas para que compren sus acciones.

Por eso la importancia de un editorial reciente del diario La República, cuando plantea que “es fundamental para aumentar confianza, crecer en credibilidad y sobre todo atraer inversiones de calidad en el largo plazo, que los anuncios sobre aumentos en las reservas petroleras del país estén avalados por firmas certificadoras de renombre internacional que “sinceren” los impactos de los avances exploratorios en las bolsas, ya que pueden ocasionar falsas expectativas en el mercado secundario con graves perjuicios para los inversionistas”.

Como muy bien lo registró hace poco un documento académico del Autorregulador del Mercado de Valores de Colombia (AMV), “la prensa financiera especializada puede ser una fuente importante de reportes sobre las fallas en la revelación de información, aun cuando las normas existentes sobre difamación puedan presentarse como una amenaza, toda vez que permiten a los administradores demandar a quienes los critican (usando los fondos de la empresa), con el fin de detener o apaciguar la presentación de sus informes”.

Eso es lo que están pretendiendo hacer con el matoneo judicial a los periodistas colombianos algunas empresas de socios venezolanos, como Alange Energy. En Colombia no están acudiendo a la difamación sino al pánico económico.

Pero el matoneo judicial no es de ahora. Desde hace un año Alange Energy viene intentando sin éxito que las cortes de Miami, Estados Unidos, y Ontario, Canadá, tramiten acciones, ahí sí, por difamación, como lo plantea el documento del AMV. La petrolera hacía llegar fotocopias informales de sus demandas en el exterior, cada vez que el editor general Héctor Mario Rodríguez tocaba en sus escritos a la petrolera o a algunos de sus accionistas, que también lo son de Pacific Rubiales. Todo un acoso judicial, que se trasladó a Colombia tan pronto se enteraron que en el exterior no habían logrado su objetivo: en menos de una semana llegaron ocho notificaciones de la Fiscalía sobre el caso de pánico económico.

Y por eso el documento del AMV advierte que “en un país sin tribunales ni fiscales honestos los periodistas son más vulnerables ante este tipo de amenazas”. Hasta hoy la justicia colombiana, la Fiscalía y la Procuraduría han comprendido el papel relevante que ocupan los periodistas en la sociedad.

Se quiere dejar en claro que Héctor Mario Rodríguez y Primera Página – Agencia de Noticias están comprometidos, más que nunca, no obstante el matoneo judicial, con “un periodismo financiero activo…, que pueda (…) descubrir y denunciar la declaración de información engañosa o falsa, y criticar, cuando sea necesario, a los administradores o controlantes de las compañías, así como a los banqueros de inversión y a los abogados del sector bursátil”, reza uno de los apartes del documento académico del AMV.

Pero más singular aún que algunos de estos empresarios venezolanos estén buscando tener la doble connotación de acosar judicialmente a los periodistas y, a la vez, querer ser colegas suyos: están atacando la misma esencia del negocio periodístico, mediante su diversificación que contempla la adquisición de una porción accionaria de algunos medios de comunicación nacionales. Al mismo tiempo, han iniciado una gigante andanada publicitaria en la prensa colombiana.

Quiero recordarles a esos pocos inversionistas venezolanos que están empeñados en amedrentar a la prensa, en someterla y ponerle mordaza, que en Colombia los que han seguido este camino o están en la cárcel o han desaparecido. El Grupo Grancolombiano y la mafia del narcotráfico quisieron someter a El Espectador. Y hoy, años después, varios de los mafiosos fueron dados de baja, o murieron en su ley, o están en prisión. Y el citado conglomerado financiero ya no existe. En cambio, El Espectador se está dando el lujo de cumplir 125 años de existencia. Y seguirá cumpliendo muchos más. Tanto el editor general como el director de Primera Página – Agencia de Noticias hicieron parte de El Espectador en esa época difícil de los años 80 y 90 y vivieron en carne propia la presión que a diario recibían primero los Cano, dueños entonces de este periódico, y luego toda la redacción. Así es que ya se ha hecho el curso en materia de presiones indebidas.

Héctor Hernández M., director de Primera Página – Agencia de Noticias".

Read the full story here.

domingo, 8 de enero de 2012

Chávez y Correa: amenaza para la libertad de prensa en América Latina


Uno de los instrumentos más eficaces para proteger la libertad de expresión en América Latina está en peligro. Se trata de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, que depende de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La oficina, dirigida por la exmagistrada colombiana Catalina Botero, está en la mira de algunos gobiernos de la región, encabezados por Hugo Chávez, de Venezuela y por Rafael Correa, de Ecuador.

Chávez y Correa promueven un proyecto que, si se aprueba, debilitaría a la Relatoría y la dejaría sin dientes para cumplir su función. La fecha clave será el próximo 25 de enero cuando, en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, los representantes de los países miembros acogerán o descartarán el texto.

La Relatoría ha sido muy activa en los últimos años. Fue la última de las siete relatorías de la CIDH en crearse –en 1997– y ha publicado informes extensos y descarnados sobre las amenazas que se ciernen sobre la libertad de prensa en la región. Bajo la dirección de Botero ha conseguido recursos financieros no solo en América Latina sino en la Unión Europea, para pagar los gastos de funcionamiento. La oficina se ha convertido en la puerta que tocan los periodistas del continente que ven en peligro su libertad.

El lío es que, por sus actitudes críticas, el despacho se ha granjeado la enemistad de Hugo Chávez y, especialmente, de Rafael Correa. Es comprensible: mientras que la Relatoría busca que se eliminen como delito la injuria y la calumnia contra los funcionarios públicos –porque se trata de personas expuestas a un mayor escrutinio de la sociedad– Chávez ha clausurado numerosas emisoras de radio y canales de televisión. Y Correa, por su parte, ha llegado al extremo de demandar por varios millones de dólares al diario El Universo, de Guayaquil, que pese a ser el de más circulación en Ecuador podría irse a la quiebra si en los próximos días se confirma el fallo de julio pasado que señala que la honra del jefe de Estado fue afectada por un artículo del periodista Emilio Palacio, que debió exiliarse en Estados Unidos.

El caso es que, molestos con la Relatoría y la CIDH, un grupo de países miembros de la OEA, encabezados por Ecuador y Venezuela, crearon a finales de julio un Grupo de Trabajo para analizar el futuro de la Comisión que a mediados de diciembre, minutos antes de salir de vacaciones, hizo una serie de recomendaciones que deben ser consideradas por el Consejo Permanente de Embajadores de la OEA. En opinión de los defensores de derechos humanos, el problema es que, si se acogen esas iniciativas, la libertad de prensa se vería seriamente desprotegida.

¿Por qué? La idea del Grupo de Trabajo es, en primer término, que la Relatoría no publique por separado su informe anual, últimamente de unas 400 páginas, sino que lo haga con las demás relatorías y con una extensión semejante, lo cual opacaría su visibilidad y debilitaría su impacto. En segundo lugar, se pretende que la Relatoría no pueda buscar financiación en otros lugares sino que reciba la misma cantidad de dinero que las demás, lo cual limitaría su capacidad de acción. Y, finalmente, se quiere que los integrantes de esa dependencia se ajusten a un ‘código de conducta’, lo que equivaldría a que en ciertos momentos no puedan emitir siquiera un comunicado. “En ese sentido, sería bueno que el 25 de enero los países que son más receptivos a la causa de la libertad de expresión dejen claro que las recomendaciones deben interpretarse de manera constructiva y no hacia el debilitamiento de la Relatoría”, le dijo a SEMANA el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco.

Pero, ¿lo harán? No está claro. Colombia, que es uno de los pocos Estados miembros de la OEA que le dan fondos adicionales a la CIDH, dice que las recomendaciones del Grupo de Trabajo “son menos drásticas de lo que se había propuesto inicialmente”, según el embajador ante la OEA, Luis Alfonso Hoyos, quien asegura que el país “respalda totalmente la libertad de los medios”. Y Brasil, un auténtico peso pesado de la región, ha guardado silencio, pues se ha sentido ofendido por ciertos pronunciamientos del sistema de protección a los derechos humanos del hemisferio, al que también pertenece la Corte Interamericana que sesiona en San José, Costa Rica. Argentina tampoco ha dicho ni ‘mú’, menos aún cuando la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, anda de bronca con los dos grandes diarios bonaerenses, Clarín y La Nación.

La andanada más reciente de Rafael Correa contra la Relatoría tuvo lugar el pasado 2 de diciembre, en la cumbre inaugural de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), dirigida por el presidente venezolano Hugo Chávez, que ejercía de anfitrión. En ese momento, Correa se fue lanza en ristre contra la OEA, contra el sistema regional de protección de los derechos humanos y sobre todo contra la Relatoría.

También la emprendió contra lo que denominó “los poderes fácticos” de la prensa ecuatoriana y lanzó dardos envenenados contra la Relatoría. En este aparte puso un video con una serie de polémicas declaraciones de algunos periodistas contra su presidencia. En él quedaba constancia, por ejemplo, de que Emilio Palacio, quien fuera jefe de opinión de El Universo de Guayaquil, lo ha llamado “aspirante a tirano”. Asimismo, aparecía el periodista Caros Vera, que lo trata en tono burlón y enseguida lo califica de “farsante” y de “neonazi”.

Y respecto de la organización, fue clarísimo en su apuesta: “Necesitamos un nuevo sistema interamericano, porque la OEA ha sido capturada por una visión norteamericana que la vuelve ineficiente y poco confiable”. Después, señaló lo que a su juicio es una incongruencia: que mientras la CIDH funciona en Washington, Estados Unidos no acata sus pronunciamientos. “Estados Unidos financia unos organismos para que nos controle desde allá. ¿Hasta cuándo tanta burla?”, preguntó, para inmediatamente criticar lo que bautizó, en alusión a las ONG, como el ‘oenegismo’.

Es posible que Correa logre algunos apoyos para sus polémicas posiciones. Pero la CIDH, con todo y sus falencias, ha servido de foro para aclarar la suerte de miles de desaparecidos durante las dictaduras militares de Argentina y Chile, y les ha puesto el micrófono a personas que no podían hablar en sus países. Y en cuanto a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, el presidente ecuatoriano debería considerar lo que alguna vez manifestó Thomas Jefferson cuando afirmó que “entre un Estado sin prensa y con gobierno y uno con prensa y sin gobierno, prefiero lo segundo”.

Publicado por la Revista Semana - Enero 7 de 2012.
http://www.semana.com/nacion/matar-mensajero/170030-3.aspx

jueves, 5 de enero de 2012

América Latina, el peor escenario para la prensa

La capilla ardiente de una periodista mexicana asesinada
La capilla ardiente de la periodista mexicana Ana María Marcela Yarce, asesinada junto a su colega Rocío González Trapaga, el 2 de febrero de 2011 en Ciudad de México

La región de América Latina fue en 2011 la región más peligrosa del mundo para la integridad de los periodistas, en especial México, según un informe de la entidad International Press Institute (IPI), que enumeró 103 profesionales de prensa muertos en el año.

"Con 36 periodistas asesinados, América Latina es la región del mundo más letal para los periodistas en 2011", precisó la entidad. México es el país donde los periodistas corren más riesgos, con 10 reporteros muertos en 2011, por delante de Irak, que contó nueve víctimas.

En este escenario, Honduras registró en 2011 el asesinato de seis periodistas, y Brasil contó cinco víctimas.

Los 103 periodistas muertos en 2011 constituyen el segundo mayor saldo desde 2009, cuando fueron abatidos 110 profesionales de prensa.

"Los números están empeorando. En 2002, la lista del IPI donde se habían asesinado periodistas tenía 19 países. En 2011, ese número pasó a 40, más que en cualquier otro año de la última década", informó la entidad.

La región de Oriente Medio fue la segunda más peligrosa del mundo en 2011, con 21 periodistas muertos, en su mayoría relacionados con los "acontecimientos en el mundo árabe". "Los periodistas que cubrieron las sublevaciones populares han sido los más vulnerables", apuntó el IPI.

En Asia, 17 periodistas perdieron la vida, donde Pakistán (6 profesionales asesinados) y Filipinas (con 4) aparecen como los más peligrosos para la tarea de la prensa.

"Lamentablemente, la probabilidad de ver a los responsables por estas muertes siendo llevados a la justicia, es próxima de cero", deploró el IPI.

Además de periodistas ejecutados, el IPI incluye en su lista a periodistas muertos en desastres naturales, accidentes o atentados mientras se encontraban realizado la cobertura.

En otro conteo sobre 2011, la entidad Reporteros sin Fronteros contó 66 periodistas muertos.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Una nación de 'vidiotas'

Uno de los programas más vistos de la TV en los Estados Unidos es El Show de David Letterman, quien aquí conversa con la actriz Eva Longoria, de Amas de Casa Desesperadas. El famoso entrevistador suele ser blanco de encendidas controversias y protestas por su banalidad y muchas veces por irrespeto a sus invitados. Aqui formula preguntas salidas de tono a su entrevistada, quien hace alarde de sus atributos físicos.

NUEVA YORK, 8 de noviembre de 2011.  El pasado medio siglo ha sido la era de los medios masivos electrónicos. La televisión reformuló la sociedad en cada rincón del mundo. Ahora, una explosión de nuevos dispositivos mediáticos se suma al televisor: DVD, computadoras, consolas de juegos, teléfonos inteligentes y más. Cada vez hay más evidencia que sugiere que esta proliferación de medios tiene infinidad de efectos negativos.

Estados Unidos lideró el mundo en la era de la televisión, y las implicaciones se pueden ver más directamente en la prolongada relación amorosa de Estados Unidos con lo que Harlan Ellison memorablemente llamó "la teta de cristal". En 1950, menos del 8 por ciento de los hogares estadounidenses tenía un televisor; para 1960, el porcentaje había pasado a ser del 90 por ciento. Ese nivel de penetración en otros lugares se demoró muchas más décadas, y los países más pobres todavía no han alcanzado esa cifra.

Como era de esperarse, los norteamericanos se convirtieron en los mayores telespectadores del mundo, lo cual probablemente siga siendo válido hoy en día, aunque los datos son un tanto imprecisos e incompletos. La mejor evidencia sugiere que los norteamericanos miran más de cinco horas por día de televisión en promedio -un número sorprendente, dado que se pasan varias horas más frente a otros dispositivos que transmiten video-. Otros países registran muchas menos horas frente a la pantalla. En Escandinavia, por ejemplo, el tiempo que la gente pasa mirando televisión es aproximadamente la mitad que el promedio en Estados Unidos.

Las consecuencias para la sociedad estadounidense son profundas, perturbadoras y una advertencia para el mundo -aunque probablemente llegue demasiado tarde como para ser tenida en cuenta-. Primero, mirar mucha televisión reporta escaso placer. Muchas encuestas demuestran que es casi como una adicción que ofrece un beneficio a corto plazo que conduce a una infelicidad y a un remordimiento de largo aliento. Estos espectadores dicen que preferirían mirar menos televisión de la que miran.

Es más, mirar mucha televisión contribuyó a la fragmentación social. El tiempo que se solía pasar en grupo en la comunidad hoy se pasa en soledad frente a una pantalla. Robert Putman, el prominente especialista en la decadente sensación de comunidad en Estados Unidos, descubrió que mirar televisión es la explicación central de la merma del "capital social", la confianza que une a las comunidades. Por supuesto, hay muchos otros factores en juego, pero la atomización social generada por la televisión no debería subestimarse.

Por cierto, mirar mucha televisión es malo para la salud física y para la salud mental. Los norteamericanos van a la cabeza del mundo en materia de obesidad -aproximadamente las dos terceras partes de la población estadounidense hoy tiene sobrepeso-. Una vez más, muchos factores están detrás de esta situación, inclusive una dieta de alimentos fritos baratos y poco saludables, pero el tiempo sedentario que se pasa frente al televisor también es una influencia importante.

Al mismo tiempo, lo que sucede mentalmente es tan importante como lo que sucede físicamente. La televisión y los medios relacionados fueron los grandes proveedores y transmisores de la propaganda corporativa y política en la sociedad.

La televisión de Estados Unidos está casi en su totalidad en manos privadas, y los dueños generan un buen porcentaje de su dinero a través de una publicidad implacable. Las campañas publicitarias efectivas, que apelan a deseos inconscientes -normalmente relacionados con la comida, el sexo y la condición social- crean ansias de productos y compras que tienen muy poco valor real para los consumidores o para la sociedad.

Lo mismo, obviamente, le sucedió a la política. Los políticos estadounidenses hoy son marcas, empaquetadas como cereal para el desayuno. Cualquiera -y cualquier idea- se puede vender con una cinta brillante y un 'jingle' pegadizo.

Todos los caminos al poder en Estados Unidos pasan por la televisión, y todo el acceso a la televisión depende del dinero en grande. Esta lógica simple puso a la política estadounidense en manos de los ricos como nunca antes.

Hasta la guerra puede mostrarse como un producto nuevo. La administración Bush promovió las premisas de la guerra de Irak -las armas de destrucción masiva inexistentes de Saddam Hussein- con el estilo familiar, colorido, ágil y lleno de gráfica de la publicidad televisiva. Luego la guerra en sí comenzó con el llamado bombardeo de la "sorpresa y conmoción" de Bagdad -un espectáculo en vivo hecho para la televisión y destinado a asegurar altos niveles de audiencia para la invasión liderada por Estados Unidos-.

Muchos neurocientíficos creen que los efectos que tiene mirar televisión en la salud mental podrían ser aún más profundos que una adicción, que el consumismo, que la pérdida de confianza social y que la propaganda política. Quizá la televisión esté volviendo a cablear los cerebros de los telespectadores asiduos y afectando sus capacidades cognitivas. La Academia de Pediatría de Estados Unidos advirtió recientemente que es peligroso que los niños miren televisión porque puede dañar su desarrollo cerebral, e instó a los padres a mantener a los niños de menos de dos años lejos de la televisión y de medios similares.

Una encuesta reciente en Estados Unidos, de la organización Common Sense Media, revela una paradoja que, no obstante, resulta perfectamente entendible. Los niños en hogares estadounidenses pobres hoy no sólo miran más televisión que los niños de hogares adinerados, sino que también es más probable que tengan un televisor en su cuarto. Cuando el consumo de una mercancía cae conforme aumenta el ingreso, los economistas lo llaman un bien "inferior".

Sin duda, los medios masivos pueden ser útiles como proveedores de información, educación, entretenimiento y hasta conciencia política. Pero un exceso de ellos nos está enfrentando a peligros que es preciso evitar.

Cuando menos, podemos minimizar esos peligros. Entre las estrategias exitosas a nivel mundial están los límites a la publicidad televisiva, especialmente dirigida a los niños; los canales de televisión públicos y no comerciales, como la BBC; y el tiempo de televisión gratuito (pero limitado) para las campañas políticas.

Por supuesto, la mejor defensa es el propio autocontrol. Todos podemos dejar la televisión apagada más horas por día y pasar ese tiempo leyendo, hablando con los demás y reconstruyendo la base de la salud personal y la confianza social.

Por Jeffrey D. Sachs, Profesor de Economía y director del Earth Institute, en la Universidad de Columbia. También es asesor especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Copyright: Project Syndicate, 2011.
www.project-syndicate.org

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Acaba internet con la TV por cable?

Por primera vez, las suscripciones de televisión por cable en EE.UU. sufrieron una caída. Era agosto de 2010 y los especialistas empezaban a hablar del fin de la televisión tal y como la conocíamos hasta ese momento.

La crisis económica impactó en las familias, que decidieron sacrificar -entre otras cosas-, las suscripciones al cable.

Aunque algunos analistas dijeron que en realidad la causa era el incremento de los servicios a la carta (on demand, en inglés) y de formas de transmisión alternativas (OTT, por las siglas en inglés de over the top).

¿Están los nuevos servicios, vinculados a internet, dañando mortalmente a la televisión tradicional y, sobre todo, a los operadores de cable?

No está claro. Nielsen, compañía dedicada a estudiar el mercado de medios, da cuenta de una caída en el número de aparatos de TV en EE.UU.; aunque una caída muy leve: la penetración bajó de 98,9% a 96,7%. También han bajado las ventas de DVD, mientras se incrementó el mercado del alquiler vía postal, como el que presta la compañía Netflix en EE.UU. (que también ofrece a sus clientes la posibilidad de ver algunas películas vía web).

Sin embargo, otra compañía que analiza el mercado de comunicación y tecnología, IMS Research, predice que las suscripciones al cable en ese país van a crecer en 7,8 millones entre 2010 y 2015.

Pero están todas las opciones de OTT, entre las que no pueden dejar de mencionarse las descargas ilegales.

Los gigantes tecnológicos Google y Apple han lanzado sus propios servicios de OTT, que permiten a los usuarios ver video de internet en sus aparatos de TV.

Cada vez más gente ve más video en línea. Pero también se consume cada vez más televisión. Entonces, ¿cuál es el futuro?

Palabra de especialistas

Neil Gaydon, gerente general de Pace, compañía que fabrica dispositivos decodificadores (set-top boxes, en inglés) para algunos de los más grandes operadores de TV por cable y satelital del mundo, dice que las cifras de la primera mitad del año, que muestran un repunte en las suscripciones de televisión paga en EE.UU., demuestran que esa industria está en buena forma.

Más aún, cree que Apple TV y Google TV no están siendo exitosos, porque el esquema de OTT "no tiene todavía un modelo de negocios que muestre cómo va a generar dinero".

Aunque reconoce que este tipo de iniciativas han sonado la alarma de los operadores de cable para que empiecen a ofrecer servicios híbridos (TV más internet).

"Los set-top boxes van a convertirse en un portal de acceso a diferentes medios", dice.

"Si uno se imagina el hogar del futuro tiene que haber algo como un distribuidor, un portal, un aparato de algún tipo- desde el que utilizar varios servicios".

A la carta

No todos creen que los set-top boxes sobrevivirán.

Suranga Chandratillake, fundador del buscador y agregador de video en línea blinkx, considera que "todos los dispositivos tendrán conexión a internet por defecto, ese es ya el caso".

"Creo que en esta instancia los set-top boxes son un negocio temporal", sentencia.

Sin embargo, Chandratillake no prevé el fin de la TV tradicional.

"Creo que ese aparato va a seguir existiendo, creo que seguiremos teniendo dispositivos con grandes pantallas, los llamemos tele o no".

"Y aunque la oferta lineal seguirá siendo popular creo que veremos un gran crecimiento de los servicios a la carta. No sé en qué medida estas dos son mutuamente excluyentes".

"Creo que hay ciertos aspectos de la TV lineal que seguirán con nosotros. Todos veremos la final de la Copa del Mundo al mismo tiempo".
La hora deportiva

Christopher Schouten, de la empresa Irdeto, que desarrolla software para TV digital, está de acuerdo con Chandratillake.

"Creo que hay cierto tipo de contenido que siempre será mejor ofrecer en forma lineal; definitivamente los eventos deportivos".

"Una nueva categoría de este tipo son los reality shows. La gente prefiere ver un programa en que compiten cantantes en vivo, mientras tiene lugar, no después".

Aunque Schouten reconoce que aunque la mayoría de los consumidores podrían ser considerados "tradicionalistas de la TV" -gente que es feliz con su suscripción de cable o televisión satelital-, advierte que las cosas están cambiando.

"Estamos viendo surgir grupos que tienen un interés pasajero en el contenido de los medios, pero que cuando quieren algo piden que sea exactamente eso y a la carta", dice.

"Y también están los consumidores más duros, intensos, que quieren que el contenido sea a la carta, flexible, personal y portátil".

"Para el usuario avanzado la competencia se da entre tres actores: TV paga, OTT y piratería", según Schouten.

"Cuando nosotros, como industria, le ofrecemos a los consumidores una opción legítima que satisface sus necesidades, muchos de ellos van a pagar por usarla. Darle a la gente lo que quiere es siempre la mejor forma de que se comporten de manera distinta".

Todo indicaría, pues, que el futuro será híbrido.

"Todavía hay muchísima gente que llega a casa y enciende la tele para ver los mismos programas a la misma hora. Mucha gente organiza todavía su vida hogareña en torno a eso", dice Paul O'Donovan, de la firma especialista en estudios acerca del mercado tecnológico, Gartner.

"El mercado de la TV paga, con muchísimos canales, va a cambiar. De una oferta que puede ser de 300 canales la mayoría de la gente ve unos siete".

"Yo creo que el futuro tiene que ver más con video a la carta, ver el contenido cuando uno quiere verlo", predice O'Donovan.

Publicado por la Revista Semana

http://www.semana.com/vida-moderna/puede-internet-matar-tv/157744-3.aspx

viernes, 25 de marzo de 2011

Se ha ido la primera Dama de la TV

Ha fallecido en Bogotá doña Gloria Valencia de Castaño.

lunes, 7 de febrero de 2011

Despedida Carmen Aristegui

La reconocida periodista mexicana Carmen Aristegui fue despedida del programa radial y de televisión MVS Noticias luego de conducir un segmento sobre las denuncias y acusaciones de varios políticos que afirman que el presidente de México Felipe Calderón tiene problemas de alcoholismo.

Aunque la comunicadora jamás acusó al mandatario de ser alcohólico, sí realizó un llamado a la presidencia para que abordara el tema con mucha seriedad e incluso pidió una respuesta oficial sobre ese asunto luego de que, en pleno congreso mexicano, un grupo de diputados pusiera una manta con la imagen del presidente Calderón con la frase: ¿Tú dejarías que un borracho manejara tu auto? ¿Verdad que no? ¿Por qué dejas que maneje tu país?”.

Estas fueron las palabras de la periodista: “No es la primera vez que se habla de este tema, de un presunto alcoholismo de Felipe Calderón. Si usted es usuario de las redes sociales, por ejemplo, pues en ese circuito de comunicación de la sociedad mexicana es frecuente ver expresiones que aluden a esa circunstancia que no podemos corroborar. Debería realmente la propia presidencia de la República dar una respuesta clara, nítida, formal al respecto. No hay nada de ofensivo, me parece, cuando alguien, si es que fuera el caso, atravesara por un problema de esta naturaleza. El alcoholismo, que es un fenómeno de salud muy estudiado muy conocido, requiere tratamiento".

Según el diario mexicano La Jornada, MVS Noticias mandó un comunicado en el que se elabora que la salida de Aristegui se debió a que "transgredió el código de ética de la empresa", por lo que se decidió terminar la relación laboral.

La productora del noticiero Kirén Miret, confirmó la noticia a través de Twitter y afirmó que "Carmen Aristegui sale del aire en MVS. Supongo que lo explicará cuando lo considere pertinente".

Por su lado, Javier Solórzano, inseparable amigo y compañero de Aristegui declaró en Twitter: “Creo que hoy la libertad de expresión es determinada por los concesionarios de los medios, presionados por el gobierno. #Aristegui habló a su manera abiertamente sobre un tema privado de un personaje público. Fue su decisión”.

A continuación el video del programam que le significó la salida a la periodista. Los cuestionamientos de Aristegui empiezan en el minuto 6:30.

http://www.youtube.com/watch?v=1Y4FvlDuWfI